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Z for Zachariah
Maldita soledad
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El film del norteamericano Craig Zobel plantea los conflictos amorosos de un triángulo en una isla desierta, donde una mujer convive con dos hombres con visiones del mundo muy diferentes.
Publicada el en Cine

Z for Zachariah es un film que se encuadra dentro del género post-apocalíptico intimista. Esto se debe a que hay escasa información acerca de cómo se llegó a la situación catastrófica (que en este caso está ligada a una guerra nuclear) y nula espectacularidad. Es más bien una cinta cercana a La carretera (2009) de John Hillcoat o a 4:44 last day on earth (2011) de Abel Ferrara, donde lo que importa son los personajes, su interacción, lo que expresan y hacen, lo que proponen para seguir adelante. Hasta se podría decir que, en realidad, el centro es la humanidad, con aquello que subsiste aún en el fin del mundo, con lo bueno y lo malo que no se podrá erradicar porque allí reside la esencia de ser humanos.

El realizador estadounidense Craig Zobel (Compliance, The leftlovers) adaptó la novela homónima de 1974 de Robert C. O’Brien. En la misma, Ann vive sola junto a su perro Faro en un paradisíaco valle (la película fue rodada en Nueva Zelanda) que milagrosamente se salvó de la fatal radiación que azota al universo. La muchacha se dedica a la caza y al cultivo, hasta que descubre que no es la única superviviente.

La joven primero se cruzará con un hombre afroamericano, John Loomis, y luego con Caleb. Ann desborda de religiosidad pero John no, porque él es un científico. En cambio Caleb es un fervoroso creyente como ella. John es mayor que Ann, Caleb es de su edad. 

Ann, al creer que quizás no iba a cruzarse con otros sobrevivientes, sufría mucho la soledad. Le dolía el hecho de no hablar con nadie, no ser tocada, amada. Por eso cuando se topa con John tiene muchas expectativas. Pero al aparecer Caleb (un guapo minero) todo dará un vuelco; la muchacha se sentirá como una Eva con sus dos Adanes. 

En este mundo dantesco hay lugar para una metáfora del Edén. La biblioteca de Ann incluye manuales agrícolas, textos del evangelista norteamericano Billy Graham y libros religiosos para niños, como el de A de Adán. De allí parece derivar el título del film: Z de Zacarías, el cual haría referencia al último hombre del mundo y por ende también a un nuevo comienzo (el cual estaría simbolizado en la destrucción de la iglesia).

Hay coincidencias con otras películas: con El mundo, la carne y el diablo (1959) de Ranald MacDougall y con La última mujer en la tierra (1960) de Roger Corman, comparte tanto lo apocalíptico como la presencia de un triángulo muy similar.

Las diferencias con la novela son principalmente dos: en la película Loomis es negro y los protagonistas son tres (la introducción de Caleb impulsa en la historia el tema del etnocentrismo).

Con respecto a los intérpretes, la bella australiana Margot Robbie (recordadísima por su Naomi de El lobo de Wall Street) da vida a Ann y ahí radica un pequeño inconveniente; ya que la protagonista de Z for Zachariah es sureña; Chiwetel Ejiofor (12 años de esclavitud, El secreto de sus ojos) que se pone en el rol de John,  tampoco es norteamericano. Sólo lo es Chris Pine (conocido por su personaje del capitán Kirk de Star Trek), quien interpreta a Caleb.

Sacando algunos detalles fallidos (la excesiva limpieza de la casa, el perfecto corte de pelo de Caleb) y la no resolución de muchos de sus planteos, la cinta aporta una interesante punta de iceberg que queda flotando por bastante tiempo en la cabeza de los espectadores.

Z for Zachariah

Estados unidos. 2015. 95’

Director: Craig Zobel

Intérpretes: Margot Robbie, Chiwetel Ejiofor, Chris Pine

Analía Casero
- Historiadora -