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Medio Ambiente
Hacia una ley de humedales
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Al igual que sucede con los bosques nativos, la provincia de Córdoba también está destruyendo sus humedales, provocando daños severos al hábitat natural y el medio ambiente
Publicada el en Reflexiones

Las zonas pantanosas son la juventud de la tierra.

 Jacques Perret, La Bete Mahouse

A nivel mundial opera una Convención integrada por 160 países,  a través de un tratado internacional,  que se ocupa fundamentalmente del estudio y  conservación de los diferentes tipos de humedales que albergan esos países. Esta Convención ha sido denominada RAMSAR y define  ampliamente a los humedales como “extensiones de marismas, pantanos, y turberas, o superficies cubiertas de aguas, sean éstas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces (abarca acuíferos subterráneos), salobres o saladas, donde se hallan incluídas las extensiones de aguas marinas, cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros, pastizales húmedos, oasis, y arrecifes coralinos”.

Los humedales son indispensables por los innumerables beneficios o “servicios ecosistémicos” que brindan a la humanidad para su subsistencia, desde suministros de agua dulce, alimentos, materiales para la construcción, biodiversidad, hasta control de crecidas, recarga de aguas subterráneas, mitigación del cambio climático, control de la erosión y el transporte de sedimentos, aguas para la producción agrícola-ganadera, pesca, y turismo, aguas de refrigeración para el sector energético. También contribuyen a la formación de tierras y por la tanto a la resilencia ante tormentas.

Amenazas a nivel mundial y regional

Sin embargo, y a pesar de los valiosos beneficios que prestan los humedales, en todo el mundo, incluyendo a la República Argentina, están siendo aceleradamente destruídos o degradados por los siguientes factores: a- la sobreexplotación; b- la contaminación, y la falta de planificación del desarrollo urbano, industrial y turístico; c-las actividades agrícolas, ganaderas y acuícolas siguen siendo los principales factores que atentan contra los humedales y manglares del mundo.

Esto sucede, a  pesar de que son cruciales para las economías locales, la pesca y la biodiversidad, reservorios de agua dulce, así como de agua limpia para el mantenimiento del recurso alimentario, tanto en tierra como en el mar, y proveedores de protección contra desastres como las inundaciones.

La situación en la Provincia de Córdoba: desde hace décadas, esta Provincia, también padece en gran medida, la destrucción de sus humedales, especialmente en la zona Sur-Este y Sur-Centro, en donde la imprevisión e improvisación del hombre ha causado estragos en todos los ecosistemas y paradójicamente sobre los bienes y servicios de algunos de los mismos causantes de estos desastres, independientemente de los efectos de los fenómenos naturales habituales.

Viene al caso mencionar el desborde de la laguna “La Blanqueada”, que a criterio de la intendenta de Cavanagh, “constituye el principal obstáculo para escurrir la gran masa hídrica que seguiría creciendo en la zona de Guatimozín, Isla Verde y Corral de Bustos, tras cada nueva lluvia, cuyos volúmenes llegan desde campos aledaños a través de canales que desbordan e inundan sectores residenciales, a lo que en gran medida se suma, las canalizaciones de tipo ilegales en toda la región”.

En este sentido, resulta crucial aclarar algunas cuestiones esenciales y/o medulares: las lagunas naturales o espejos de agua en general situados en zonas deprimidas, lejos de ser un tapón para el escurrimiento de las aguas excedentes, actúan como ámbitos de retención  de éstas, de descarga de acuíferos, y del retardo de las masas de aguas extraordinarias,  que ante la ausencia de campos naturales, asociados a la vegetación silvestre, grandes y/o pequeños espejos de agua,  al no encontrar estos y otros obstáculos en su camino, ingresan de manera violenta a campos cultivados y poblados, produciendo este hecho, un anegamiento crónico en la región, haciendo intransitables los caminos, elevando enormemente las napas subterráneas, desmoronando pozos ciegos, para solo nombrar algunos aspectos negativos.

En este punto, soy reiterativo y digo:  “es necesario que los actores y la sociedad en general, entiendan que los ambientes naturales, brindan servicios ambientales esenciales para la vida del hombre, como por ejemplo infiltrar adecuadamente el agua de lluvia hacia la profundidad del suelo y atenuar el efecto de las crecidas , entre otros”

Lo cierto es, que en la porción Sur de  la Provincia de Córdoba, han sido transformados brutalmente dos importantes ecosistemas autóctonos: la región pampeana y la región del espinal, a tal punto, que el primero prácticamente ha desaparecido como tal.

Proyecto de Ley de Presupuestos Mínimos para la Protección de Humedales: en el día mundial de los humedales, el gobierno nacional anunció que impulsará una Ley para conservar y ordenar estos ambientes, que ocupan casi el 22 % del país.

El Presidente Macri señaló “que estas zonas de tierras, generalmente planas, cuya superficie se inunda de manera permanente o temporaria, regulan las inundaciones y los anegamientos en los poblados que lo rodean”.

Por otro lado, la Fundación Vida Silvestre Argentina celebró el anuncio y recordó: “La falta de regulación ha puesto en peligro los humedales, que se encuentran en proceso de degradación por la conversión de las tierras para uso agrícola y ganadero y el desarrollo inmobiliario desmedido”.

Al respecto, la ciudadanía Argentina deberá hallarse expectante en cuanto al verdadero espíritu de la futura Ley al momento de su sanción, que bregamos, a diferencia de décadas pasadas, sea consecuente con lo normado en nuestra Constitución Nacional en el aspecto ambiental y en relación a los intereses difusos de la población.

Finalmente debo decir, que la solución en el manejo racional de estos valiosísimos ambientes húmedos, radica simplemente en su conservación y ordenamiento,  nunca en su desecamiento, degradación, transformación o eliminación definitiva.

Homero Farioli
- Presidente de BIOTAA -