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Caso Dalmasso: nuevo revés para Macarrón
No hay dos sin tres
Foto: Nuevo revés para Macarrón, cada día más cerca del juicio oral.
En una escueta resolución, el juez de control de Río Cuarto, Daniel Muñoz, rechazó la tercera recusación presentada por el abogado Marcelo Brito contra el fiscal Daniel Miralles. Ahora debe resolver la Cámara Segunda del Crimen. ¿A las puertas del juicio oral?
Publicada el en Crónicas

No le alcanzó a Marcelo Brito con su furiosa embestida contra el Poder Judicial de Río Cuarto para torcer el rumbo que el fiscal Daniel Miralles le imprimió a la investigación del cobarde homicidio de Nora Dalmasso desde que se hizo cargo de la causa, que tiene a Marcelo Macarrón imputado de homicidio agravado por el vínculo. Por tercera vez consecutiva, el juez de control, Daniel Muñoz, rechazó los débiles argumentos y las escasas pruebas presentadas por el pintoresco abogado del viudo para recusar al fiscal.

Muñoz le recordó a Brito que su primer cuestionamiento a Miralles ya había sido rechazado por el fiscal de Cámara Jorge Medina y por tanto no le correspondía “expedirse en esta instancia”. También sostuvo que no hay ninguna prueba de la supuesta “violencia moral” de Miralles invocada por el abogado del viudo. “El relevamiento de una investigación que puede considerarse llevada a cabo legalmente conforme a las debidas pautas y la actitud renovada del Dr. Miralles expresada en su reasunción, permiten inferir una valoración positiva sobre la subjetividad del fiscal”, advirtió el juez de control.

Muñoz también relativizó la acusación de Brito al fiscal Miralles de haber dado a conocer supuestamente una resolución al diario Puntal antes que al propio juez de control –hecho que Miralles negó- y sostuvo que, aún si hubiese sido así, ello no supondría condicionamiento alguno a su imparcialidad.

Por último, el juez descartó que la decisión de Miralles de apartarse de la causa -de la que luego dio marcha atrás- implique una afectación anímica tal que le impida actuar con objetividad en lo que resta del proceso. “En consecuencia –apuntó Muñoz- debe rechazarse la negativa de la defensa sobre la eficacia restauradora del reingreso del fiscal, ya que tachar de irreversible el antecedentes de una afectación anímica implica negar la posibilidad correctiva de conflictos que competen a las instancias superiores y las consecuencias que termina decidiendo el destino de las causas en la esfera donde actúan los integrantes del Ministerio Público Fiscal”.

En un claro aval a la actuación del fiscal, el juez sostuvo que “los antecedentes compatibles con el respeto al debido proceso y la declaración de responsabilidad asumida por Miralles hacia futuro, aleja definitivamente la repulsa a su reintervención bajo la pretendida portación de tacha inhibitoria irrefutable”, por lo que consideró “no se acreditaron los motivos sobre los que se estructuró la recusación y por lo tanto no se justifica jurídicamente el apartamiento del funcionario que conoce en la causa que naturalmente le correspondía”.

En definitiva, el magistrado resolvió “no hacer lugar a la recusación con expresión de causa” formulada por Brito y mantener a Miralles al frente del expediente caratulado  “Macarrón, Marcelo Eduardo p.s.a. homicidio calificado por el vínculo”.

Luz, Cámara, ¿juicio?

Será ahora la Cámara Segunda del Crimen –convertida a los efectos en Cámara de Apelación- la que tenga la última palabra. Es probable que los camaristas Emilio Andruet, Carlos González Castellanos y Pablo Bianchi  esperen a que llegue la anunciada apelación de Brito a este tercer revés judicial para resolver todas las recusaciones juntas y decidir si avalan al juez de control o apartan a Miralles. También es posible que se pronuncien sobre las primeras instancias de recusación y convoquen a una nueva audiencia in voce para resolver la tercera.

Sea como fuere, si la Cámara avala la decisión del juez de control, a Brito no le queda margen para continuar su andanada de chicanas jurídicas para seguir dilatando una decisión que parece inevitable y prefigura el peor escenario imaginado para su cliente: enfrentarse en soledad, desde el banquillo de los acusados, a un tribunal integrado por jueces técnicos y jurados populares.

La tercera derrota consecutiva de Brito –cuya retórica barroca aparece devaluada en Tribunales- supone además un fuerte espaldarazo a Miralles. Obligado a actuar a la defensiva desde que amagó dejar la causa, ahora deberá arremangarse y ponerse a trabajar para apurar las cuestiones procesales aún pendientes –como la reconstrucción virtual del crimen que la Policía Judicial de Córdoba prometió enviarle hace un año- y redactar el auto de elevación a juicio.

Pese a las amenazas de Brito a jueces, fiscales, peritos y periodistas, el auto de elevación a juicio del caso Dalmasso debería estar listo antes de fin de año y podría ser la llave que abra la Caja de Pandora que encierra una década de misterio e impunidad en torno al crimen más emblemático de la historia reciente de la provincia.

Hernán Vaca Narvaja
- Director -