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Se presentó en Río Cuarto “El Crimen del que todos hablan”, de Manuela Centeno
Justicia literaria
Foto: Fanny Bandini y Manuela Centeno reivindicaron la figura de Nora Dalmasso desde el movimiento feminista.
A sala llena, Manuela Centeno y Fanny Bandini reivindicaron el avance del movimiento feminista, se preguntaron qué ocurriría hoy ante un crimen como el de Nora Dalmasso y cuestionaron el carácter patriarcal del Poder Judicial
Publicada el en Crónicas

Los rayos y los truenos se hicieron esperar, pero llegaron sobre el final, como un potente recordatorio de aquella fatídica madrugada del 25 de noviembre de 2006, cuando una mujer indefensa y desnuda era estrangulada por un conocido en su propia casa, en el coqueto barrio cerrado de Villa Golf. Ayer, a sala colmada, el primer piso del Centro Cultural Del Andino fue escenario de la primera reivindicación por parte del movimiento feminista de la figura de Nora Dalmasso. Fue durante la presentación de “El crimen del que todos hablan”, la nueva novela de Manuela Centeno, a la que se refirió con estremecedora profundidad Fanny Bandini, filósofa y militante del movimiento feminista en Río Cuarto.

Bandini reivindicó la utilidad de la novela escrita por Centeno en tiempos en los que las mujeres han puesto en jaque las anquilosadas estructuras de la cultura patriarcal. Doce años después del crimen de Nora Dalmasso -que inspiró la novela de Centeno -, recordarlo exige un ejercicio de memoria y reflexión. Una mirada feminista sobre aquél cobarde homicidio ilustra la evolución de la sociedad argentina a partir de la conmovedora revolución en marcha que nació con la multitudinaria movilización de #NiUnaMenos y esta semana explotó en las redes bajo el hashtag #MiraComoNosPonemos. Un movimiento genuino, visceral y transgresor que, por primera vez, rescata del olvido a una víctima revictimizada hasta el paroxismo por su condición de mujer.

Para Bandini, “El crimen del que todos hablan” tiene la virtud -la “utilidad”- de mostrar, doce años después, cuánto avanzamos como sociedad. Un espejo literario en el que podemos reflejarnos y  preguntar(nos) si hoy sería posible -y socialmente tolerable- reeditar el maremágnum mediático que expuso a la víctima como la amante más fogosa del país mientras los sospechosos usufructuaban la impunidad de la figuración social, el poder económico y la prejuiciosa investigación llevada adelante por fiscales condescendientes y patriarcales.

¿Podría hoy el viudo perdonar públicamente a su esposa por sus supuestas infidelidades?  ¿Cómo habrían reaccionado la gente en las redes sociales? ¿Hubieran sobrevivido los fiscales al “perejilazo” si se hubieran viralizado los débiles fundamentos de la acusación?

¿La realidad supera la ficción?, le preguntó Bandini a Centeno. La escritora confesó que cuando llevó su novela a las editoriales, una de las observaciones que le hicieron es que el relato no era creíble. ¿En qué investigación criminal se descarta la participación en un crimen de la persona que dejó su ADN inmaculado en el lugar? ¿En qué homicidio el único condenado es un periodista? Hubo que ajustar un poco la trama -admitió la autora- para adaptarla a la lógica de la novela policial. Pero el trasfondo es real. O al menos, es la percepción que la escritora tiene del contexto social en que se produjo el homicidio.

Tanto Bandini como Centeno destacaron que en “El crimen del que todos hablan” hay algunos tópicos fuertes que atraviesan transversalmente el relato. El amor -dijo Bandini- y el deseo de una mujer por liberarse de las cadenas de la violencia de género. Pero también su contracara -aclaró Centeno-: la ambición de poder y la psicopatía de los violentos que se creen eternamente impunes.   

La trama (ficcional) del relato tiene un final lógico. El Poder Judicial (real), en cambio, sigue negando el trasfondo político y social del crimen. Es natural que una Justicia patriarcal que se resiste a aplicar la figura del femicidio -incorporada al Código Penal por la fuerza del movimiento feminista- termine inclinando su alegórica balanza hacia los prejuicios de clase. Pero también pesan mucho los prejuicios de género.

La mirada feminista de Manuela Centeno permite inferir nuevas motivaciones para dilucidar “El crimen del que todos hablan”. Al fin y al cabo -explicó la autora-, la literatura también es una forma de hacer justicia.

Hernán Vaca Narvaja
- Director -