Crónicas
Entrevistas
Actualidad
El Kiosco virtual
Reflexiones
Cultura
Música
Cine
Libros
Galería Magalú
Galerías multimedia
La Revista
Revista El Sur
Staff
Ediciones en papel
Elección clave en la segunda ciudad del país
Final abierto en Córdoba
Foto: Los cordobeses eligen el domingo al sucesor de Ramón Mestre en la Municipalidad.
Este domingo vota la ciudad de Córdoba, con varios “pesos pesados” que aparecerán tras el biombo de la boleta única. Mestre, Juez, Riutort, Giacomino, Dómina y hasta un Vaca Narvaja aparecen en el menú del cual tendrán que elegir los capitalinos. A esta altura, una sola certeza: quien gane lo hará con menos de 30% de los sufragios.
Publicada el en Crónicas

Ha sido la campaña de las sorpresas. Una campaña en la que el intendente especuló todo lo que pudo y tardó todo lo que le permitió la ley para definir la fecha de la elección. Una campaña en la cual uno de los candidatos con posibilidades serias de ganar dieron a conocer su decisión de presentarse a la misma medianoche en que vencían las candidaturas. Una campaña en la que saltó a la arena política un periodista que se había cansado de poner en aprietos a quienes ahora son sus “compañeros en gateras”. Una campaña en la que un intendente va por la reelección y dos ex intendentes van por el regreso. Una campaña en la que una de las candidatas que tenía chances serias de disputar el triunfo terminó abdicando en pos de una alquimia que parecía imposible. Una campaña en la que el candidato del gobernador proviene del partido del candidato que lo desafiaba.

La lista podría extenderse tal vez otro párrafo, pero sin dudas echa por tierra todo paralelismo que pudiera trazarse con la archiaburrida campaña provincial, en la que ni la mixtura opositora radicaljuecista, ni el insuflado entusiasmo kirchneristacachista lograron mover la aguja, tal como se lo propuso el gobierno de De la Sota, que no equivocó en su apuesta por no hacer olas y llegar relativamente tranquilo a sentar a Juan Schiaretti en el Panal.

Pero en el camino para instalarse en el despacho mayor del Palacio 6 de Julio la intensidad parece haber sido mayor. Por lo que indicábamos al comienzo y porque la paridad parece haber sido el escenario con el que se cerró el último acto, el jueves por la noche, cuando culminaron las campañas.

“El domingo vamos a festejar en la Casa Radical”, preconizó un incómodo Ramón Mestre, al que la campaña parece haberlo motivado para definir un raíd de inauguraciones, anuncios y cortes de cintas como no lo había hecho durante los tres años y medio anteriores de su gestión. Un incómodo Ramón Mestre que aprovechó todo lo que su propio Concejo Deliberante le había permitido y no vaciló en tomar deuda a razón de dos millones de pesos por día durante el último año de su gestión y que pagará quien lo suceda (o bien él mismo). Un Ramón Mestre y un radicalismo que una vez más se quedaron esperando un acompañamiento más explícito y decidido por parte del “mecenas” que el centenario partido decidió adoptar.

El desafiante, el hombre que pateó el tablero y corrió a los brazos de la sociedad menos pensada, Luis Juez, el que busca volver al reducto que lo vio nacer, imploró en la noche del jueves a la ciudadanía para que “no regale su voto”, pidiendo el acompañamiento que en años anteriores supo tener en la capital provincial, pero que ahora no parece estar tan asegurado. “Acá estamos con Olga, a 100 metros de la Municipalidad y a 72 horas de que a la ciudad de Córdoba la gobierne la decencia y la honestidad”, dijo en el cierre de campaña el todavía senador nacional y aún miembro –al menos en los papeles- de la particular alianza Juntos por Córdoba.

Tal vez uno de los que más ruido logró generar fue Tomás Méndez, quien luego de coquetear con diversas fuerzas políticas –kirchnerismo y juecismo incluidos- resolvió conformar su propio partido y presentarse. Luego del pico de popularidad y aceptación que alcanzó hace exactamente dos años, cuando destapó el caso del Narcoescándalo y logró el encarcelamiento de toda la cúpula policial de drogas, así como la renuncia del jefe de Policía y del ministro de Seguridad, Méndez terminó por decidirse a dar el salto a la política, no sin correr el riesgo de poner en juego sus años de periodista. En el transcurso de la campaña, que cimentó fundamentalmente en los barrios más afectados por el narcotráfico, fue también atacado por sus contrincantes en la elección, muchos de ellos basándose en las cámaras ocultas robadas por un ex productor del periodista y adquiridas y difundidas por el abogado Marcelo Touriño. “Cuando se conoció el escenario de empate técnico entre nosotros y Mestre es que se desencandenaron los ataques desde el oficialismo de la Municipalidad”, le explicó el propio Méndez a El Sur, señalando que si bien reales, las filmaciones fueron tergiversadas “a partir de un recorte caprichoso que no deja ver lo que realmente estaba sucediendo”. De hecho, negó que hubiera hecho ingresar empleados al Congreso de la Nación, tal como se lo acusaba.

“Estamos en la puerta del triunfo, todos se están cayendo y los únicos que estamos creciendo somos nosotros”, proclamaba un entusiasmado Esteban “Tito” Dómina, rodeado de José Manuel de la Sota y Juan Schiaretti, en el acto de cierre que reunió a la militancia en el Club Juniors. “Mestre ya fracasó por eso nosotros pedimos una oportunidad”, dijo el dirigente peronista que volverá a ser candidato a intendente, esta vez por el peronismo cordobés, luego de haber quedado cuarto cómo en la elección de 2011, cuando se presentó por el Frente Cívico.

Más allá de estas especulaciones, más propias de los discursos de cierre que de lo que puede ser un análisis político, la certeza que a esta hora parece imponerse, es que sea quien sea, el próximo intendente habrá sido votado por menos de un tercio del electorado. Y tal vez esa cifra sea todavía holgada, teniendo en cuenta que a lo largo de la campaña las encuestas han reflejado una gran dispersión del electorado, y entre los que se perfilaban ganadores –o al menos en la mesa de discusión- ninguno congregaba más de 30% de las intenciones de voto.

Por una banca

El escenario electoral para este domingo presenta siete candidatos más, entre ellos el ex intendente y actual diputado Daniel Giacomino, que va por el kirchnerismo y que admite en voz baja que aspira a lograr una banca en el Concejo Deliberante. Otros candidatos pugnarán por lo mismo: Luciana Echevarría por el MST, Javier Musso, por la FIT. Para lograrlo serán necesarios unos 40 mil votos, cifra bastante superior a los necesarios para ganar una banca en la Unicameral.

Párrafo final merece la “perlita” de la campaña, Raúl Vaca Narvaja, quien se presenta por Encuentro Vecinal, el mismo partido que logró sentar por segunda vez a Aurelio García Elorrio en la Legislatura Unicameral. El propio García Elorrio dio la nota al difundir una carta en la que invita a votar por su fuerza, y sorprende casi al “pedir perdón” por el apellido de su candidato. Y con el pretendido fin de “limpiar” la imagen argumentó escribiendo que “fue uno de los decanos  de la  Universidad Católica de Córdoba que votó en contra del otorgamiento del título de doctor honoris causa a la Sra. de Carlotto”.

En fin, cosas de una campaña que no se ahorró sorpresas. ¿Encuestas? Pocas y muy direccionadas, lo suficiente como para no hacerse eco de ellas. El domingo se conocerá el veredicto del electorado. Esa encuesta no falla.

Adolfo Ruiz
- Periodista -