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De jugador del pueblo a técnico conservador
Foto: Carlos Tévez, la apuesta de Fassi para salir del fondo de la tabla y volver a la carga por las SAD.
La metamorfosis de Carlos Tévez, el nuevo aliado estratégico de Talleres.
Publicada el en Crónicas

En sus tiempos de delantero, Carlos Tévez se movía con desparpajo y solvencia por todo el frente de ataque. “Es un artista que entra a un estadio”, lo definió César Luis Menotti, el DT de la primera estrella de la Selección Argentina. Cuando colgó los botines, las gambetas del pibe de Fuerte Apache se volverían más predecibles. Empezó a jugar por derecha.

En apenas un par de años, ‘El Apache’ pasó de jugador del pueblo a técnico conservador, y no precisamente por sus tácticas y estrategias, que ponen al abroquelamiento y al pragmatismo por encima de cualquier otra ambición. Fuera del verde césped, y no sólo con el buzo puesto, Tevez se cruzó de vereda.

Quien se jactaba de ‘transmitir alegría a la gente’ con la pelota en sus pies hoy pregona ‘la necesidad de un cambio fuerte’ en el país y defiende como si fuera la última pelota del partido las políticas de Javier Milei, el hombre que cambió los guantes de arquero por los libros de economía (austríaca o lo que sea), y que entró a la cancha grande portando una motosierra: “Aunque la gente esté sufriendo, este es el camino para cambiar algo”.

El pasado 9 de julio, Tevez aterrizó en Córdoba luego de un largo viaje desde Miami, donde decidió interrumpir sus vacaciones sin más consideraciones, incluida aquella célebre frase del ex futbolista albiazul Juan Cruz Komar: “Talleres no es Disney”. Su última escala fue el Centro de Alto Rendimiento Deportivo Amadeo Nuccetelli, donde fue presentado como el quinto DT del conjunto de barrio Jardín en la temporada 2025.

Allí lo esperaba Andrés Fassi, el único presidente de un club de la Liga Profesional de Fútbol que puede jactarse de haber sido recibido en la Casa Rosada durante los 20 meses de gestión libertaria y de haberle entregado una camiseta con el número ‘1’ al actual mandatario nacional.

El portazo de Diego Cocca a tres días del debut en el Torneo Clausura obligó al dirigente a activar rápidamente un Plan B, y a poner su mejor cara de circunstancia ante la prensa para dejar en claro (una vez más) que ‘aquí no ha pasado nada’. Acto seguido, le brindó una efusiva bienvenida al ex DT de Rosario Central e Independiente, quien por tercera vez comparte vestuario con sus hermanos Ariel, Miguel y Diego, este último ex líder y tecladista de Piolavago, la banda cumbiera y reguetonera que ‘Carlitos’ apadrinó para despuntar cada tanto el hobby de cantar. O algo parecido.

Energía renovada

Vino, vio y dirigió. Tevez no había terminado de desarmar la valija cuando le tocó sentarse al borde del rectángulo de juego del Kempes -el estadio donde veinticuatro años atrás se produjo su debut con la camiseta de Boca Juniors- para afrontar su primer compromiso como timonel de Talleres. “Estaba esperando algo que me movilice y me traiga de vuelta a ser entrenador”, había dicho en su presentación ante la sociedad albiazul.

Aún sorprendidos por el vértigo de las gestiones, no fueron pocos los que atribuyeron el desembarco del entrenador a un rápido movimiento de reflejos de su representante Adrián Ruocco, un contador público que antes de entrar al mundo del fútbol solía llevarle las cuentas a algunas empresas multinacionales y también a ricos y famosos, entre ellos Gerardo Sofovich. Hacía varios días que el nombre de Tevez había empezado a ganar espacio en los medios periodísticos, reflotada la investigación por supuestas irregularidades en el proceso de licitación de parques eólicos, millonario negocio donde el exfutbolista hizo dupla con Mauricio Macri.

“Mauricio fue como un padre para mí. Siempre me aconsejó para bien, sobre todo con las inversiones, y confío plenamente en que puede ser el hombre que cambie a la Argentina”, declaró Tevez en agosto de 2017, cuando el PRO llevaba el mismo tiempo de mandato que hoy acumula Milei. Por entonces el atacante transitaba su tercer y último ciclo en Boca, tras haber ‘cortado’ con los chinos del Shanghái Shenhua, que le habían garantizado una facturación de 110 mil dólares diarios durante dos años. “Ayudará a las relaciones diplomáticas de ambos países”, llegó a fantasear Macri sobre la incursión del ‘Apache’ en los pagos de Xi Jinping.

En tiempos en que reposaba en el Sillón de Rivadavia, el ingeniero fue el invitado de honor al casamiento de Tevez, en cancha uruguaya. Ataviado con un traje celeste con el que hoy no cosecharía piropos en barrio Jardín, ‘Carlitos’ dio el ‘sí’ ante Vanesa, novia de toda la vida con un impasse de dos meses por un promocionado romance con otra Fassi, Natalia.

“A Tevez lo veo muy boludo, muy macrista. Si es macrista, ya no es más el jugador del pueblo. Si me dicen que es el de siempre, el que yo conozco, lo voy a seguir bancando, como hice hasta ahora”, declaró Diego Maradona en agosto de 2018, en la previa de su experiencia en Dorados de Sinaloa.

Antes de blanquear su simpatía por ‘la revolución amarilla’, ‘el Apache’ ya había tenido un contacto estrecho con la política. En 2011, su acercamiento con el camaleónico Daniel Scioli, por entonces gobernador de Buenos Aires, le permitió sumar voluntades para torcerle el brazo al seleccionador argentino Sergio Batista, quien lo terminó citando para la Copa América.     

“Hubo presiones externas para que estuviera. Traté de manejarlo hasta lo último, pero era difícil. La presión llegó de arriba, presión de la AFA y presión política. Y sí, en ese momento tuve ganas de irme”, confesó ‘el Checho’, quien terminaría eyectado del cargo por ‘Don Julio’ Grondona luego del certamen continental. Tevez -titular en los primeros encuentros ante Bolivia y Colombia, suplente frente a Costa Rica en el Kempes y recambio en el último compromiso ante Uruguay- completaría su carrera en el seleccionado argentino errando un penal decisivo en los cuartos de final.

Carlitos bombero

Cuando fue presentado como entrenador de Rosario Central, el 21 de mayo de 2022, Tevez llevaba un año y veinte días fuera de juego. Su último partido con la camiseta de Boca había sido el 31 de mayo de 2021 en San Juan, también con penal errado y eliminación, esta vez ante Racing y por la semifinal de la Copa de la Liga. Dos semanas antes de iniciar su nueva experiencia, ‘el Apache’ blanqueó en el programa de Alejandro Fantino, la cancha donde le tiraron los mejores centros, su decisión de hacer borrón y cuenta nueva: “Me ofrecieron muchas cosas, pero ya está. Estoy retirado”.

Su asunción como DT del Canalla no estuvo exenta de polémicas. Días antes de rubricar su contrato, Carlos Retegui, medallista olímpico como entrenador de ‘Leonas’ y ‘Leones’ del hockey y por entonces funcionario del jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta, desistió de acompañarlo como ayudante de campo. “El fútbol no es para cagones. Prefirió más un compromiso político que su sueño”, le reprochó Tevez.

El arribo del ex delantero a Rosario Central fue un golpe de efecto del vicepresidente Ricardo Carloni, luego de que el DT Leandro Somoza hiciera ‘La Gran Cocca en Talleres’ (“Fue muy claro con el mercado de pases. Les di tres o cuatro nombres por posición, y ninguno pudo llegar”) y el presidente Rodolfo Di Pollina pidiera una licencia hasta la baja.

“Me duele en el alma irme, pero no vine a hacer política”, dijo ‘el Apache’ cinco meses después, cuando llevaba 24 partidos en el cargo y el opositor Gonzalo Belloso, ex jugador del club rosarino y hombre de estrechos vínculos con la AFA y Conmebol, se perfilaba para llegar al máximo cargo.  “De Tevez vimos cosas positivas, pero no me pareció correcto que opine de las fechas de elecciones. Fuimos muy respetuosos cuando quedamos vergonzosamente afuera de la Copa Argentina y cuando estuvimos 11 partidos sin ganar”, había manifestado ‘El Pejerrey’ en una entrevista en la que no ocultó su predilección por el entrenador Miguel Ángel Russo.

“Quise hablar con él, pero no me respondió. Sé que le gusta jugar al golf o seguramente estaba cazando”, se explayó Belloso, con tono irónico. “Acá ganaron los malos. Belloso ninguneó a Tevez y logró que se vaya”, lamentó Carloni, despojado de su caballito de batalla electoral.

Nueve meses más tarde, Tevez recaló en un Independiente amenazado por el descenso y teñido políticamente de amarillo. La conducción lideraba por Néstor Grindetti y Cristian Ritondo, y amadrinada por Patricia Bulrrich, convocó al ‘Apache’ para suceder a Ricardo Zielinski, el actual entrenador de Belgrano. “El equipo venía acostumbrado a especular con el ‘a ver qué pasa’. Yo propongo ir a buscar, el ida y vuelta, que Independiente sea el protagonista y pueda jugarle de igual a igual a cualquiera”, expresó luego de sus primeros partidos al frente del Rojo. Con dos años de anticipación, Tevez comenzaba a calentar el superclásico cordobés del Clausura 2025.

De Avellaneda, ‘Carlitos’ también se marchó antes de la finalización de su contrato, un cheque en blanco hasta 2026. El 17 de mayo de 2024 le puso final a un ciclo de 32 encuentros, con la permanencia en Primera División como único objetivo cumplido. Semanas antes había abierto el paraguas tras un polémico 2-2 ante Barracas Central, el caballo de ‘El Comandante’ Claudio Tapia: “No me veo dirigiendo acá mucho tiempo más. Sé que es difícil el fútbol argentino y me tengo que plantear si quiero ser parte del sistema. Si querés ser parte, tenés que bancarte todas estas cosas”.

Sus críticas a los arbitrajes (“No quiero que me ayuden, sólo pido que no me caguen”), activaron la incontinencia tuitera del tesorero de la AFA Pablo Toviggino. “Como no eras tan estudioso en el curso para DT (digo por el Analítico), seguro hay cosas que las ves confusas. Raro de vos, jugando cometías faltas de cárcel y sólo terminaban en amarillas!! Tampoco te escuché en algunos partidos anteriores, que me reservo. En fin, Memoria Eólica!!!”, posteó el ‘monje negro’ de la gestión ‘Chiqui’ Tapia.

En su cuenta de ‘X’, Tevez no tardó en meter el contragolpe: “Me parece que tantas idas y vueltas a Pilar te están haciendo perder un poquito, Toviggino. Aparte de la colección de autos antiguos e importados que acumulás en Pilar, también enterrar los bolsos que trajiste de Qatar y de los amistosos en China, memoria Ali Baba”.

¿Por qué Tevez?

La pregunta de los hinchas albiazules se replica en la calle, en la cancha y en las redes sociales desde el mismo momento en que Fassi se sentó al lado del ex delantero y lo presentó como entrenador: “Gracias Carlos, por confiar en Talleres; y bienvenido. Tenés todo el apoyo, la paciencia y el tiempo, y el saber que los grandes logros se hacen cuando somos capaces de estar todos juntos”. Ya con el campeonato en marcha, el pope albiazul dobló la apuesta y respaldó al DT en la ‘cadena nacional’ que representa la transmisión oficial de un partido: “Es lo mejor que le pasó a nuestro club en los últimos tiempos”. Fassi -enemigo íntimo del tándem Tapia-Toviggino y del resto de los acólitos de la cúpula afista- repitió la frase con la que 42 días atrás había empoderado a Cocca como estratega de la ‘T’.

¿Por qué Tevez? Más allá de su apoyo explícito a Milei, el ex delantero es considerado como uno de los arietes con los que los impulsores de las Sociedades Anónimas Deportivas (Fassi, entre los más fervientes) quieren derribar el muro que la AFA ha levantado en contra de la irrupción de los capitales privados. “Por detrás de la figura de Tevez, hay un proyecto político de colonizar los espacios populares al servicio del negocio de unos pocos”, advirtió en su momento Carlos Del Frade, periodista y diputado provincial por el Frente Social y Popular (FSP) en la provincia de Santa Fe.

“La política y el fútbol son dos paradigmas dependientes y Carlos Tevez encaja perfecto, más que otros, en la ecuación”, refiere la comunicadora y docente Sonia Budassi en su libro ‘Apache: en busca de Carlos Tevez’.

“Carlos Tévez hace rato que dejó de ser el jugador del pueblo”, escribió el sociólogo y ensayista Pablo Alabarces siete años atrás, cuando nadie imaginaba una pandemia y mucho menos la desafortunada declaración del ‘Apache’ en los tiempos del Covid-19: “El futbolista puede vivir seis meses, o un año, sin cobrar”. “Ninguno de nosotros cuenta con obra social, jubilación, seguro ni ART, ya que no somos profesionales y nuestros trabajos extras son changas”, replicaron Sebastián Ferrario y Julio Gauna, jugadores de Deportivo Paraguayo, desde la Primera D. De aquella época también data la pretendida gambeta de Tevez al impuesto extraordinario a las grandes fortunas, destinado a morigerar los efectos pandémicos.   

Alabarces, así como Maradona en su momento, marcaron a las claras las distancias del Tevez de los últimos tiempos con aquel ‘muchacho de barrio’ que cada tanto se escapaba a Córdoba para asistir al baile de ‘La Mona’ Jiménez. Con el cuartetero más famoso, el actual DT de Talleres llegó a hacer un dueto que quedó registrado en el disco ‘Trilogía’ (2007). ‘Muñeco de Trapo’ se titula el tema que cantaron los Carlitos. “Tú sabías que él no te amaba como yo / preferiste el poder del dinero a cambio del amor”.

Hugo Caric
- Periodista -