Una verdadera joya periodística se suma a la colección "De la memoria eterna" de UniRío, la prestigiosa editorial de la Universidad Nacional de Río Cuarto. Se trata de "Vidas crónicas", la ópera prima del periodista Alejandro Fara, que reúne algunas de sus mejores crónicas, entrevistas y reportajes publicados a lo largo de las tres últimas décadas en las páginas del diario Puntal.
Como señala José Di Marco en el aval que hace de prólogo, la obra de Fara -escrita al calor de los cierres en la vieja redacción del diario que supo ser insignia en el sur provincial- es un placer para la lectura y una guía para la práctica del buen periodismo. "Se trata de destacar -precisa el escritor- lo que su escritura precisa y sagaz, pausada y tersa, hace con esos géneros periodísticos, con su retórica en la que la narración prevalece y en la que el impulso (ético y cognitivo) a registrar la verdad de los hechos se conjuga con la escucha comprensiva de la voz impar de la/os testigos e informantes convirtiéndola/os en protagonistas ineludibles".
En las más de trescientas páginas de "Vidas crónicas" se cruzan los registros históricos de los personajes que, al igual que el cronista, transitaron la unión de dos siglos: escritores, filósofos, pensadores, músicos y "gente de a pie" que con sus historias imprime el registro de la cotidianeidad de Río Cuarto, el país y el mundo. Porque además de ahondar en las miserias propias, Fara ensaya en el primer bloque del libro bellísimos relatos de viaje que trasladan a los y las lectoras al Machu Picchu, Grecia, Medio Oriente o la Cuba de Leonardo Padura. Con maestría narrativa el autor comparte con -y traslada a- sus lectores una corrida de toros en México o al corazón de la revolución zapatista en Chiapas.

Un segundo bloque ausculta en el pensamiento de escritores de la talla de Ernesto Sábato, Guillermo Saccomano, Adolfo Bioy asares, Abelardo Castillo, Andrés Rivera y Martín Caparrós, entre otros monstruos que fueron alcanzados por la indetenible curiosidad, tozudez y persistencia de un periodista del interior del interior, además de un lector tan calificado como voraz.
El tercer bloque de "Vidas crónicas" -"Sin chapa ni traje"- husmea en el alma de personajes y situaciones que laten en el drama cotidiano de la Argentina profunda: la vida en la cárcel, la fascinación por las carreras de galgos, la prisión intangible del bullyng, la adicción al juego, la desaparición forzada del primer amor, los inundados de Idiazábal -cuya impresionante imagen ilustra la tapa del libro en la histórica captura de Estela Zogbe-, el país de novela de los hermanos Rodríguez Saá y hasta la primera incursión del presidente Néstor Kirchner en tierras tan refractarias como las del Imperio.
Dueño de un talento narrativo único, las crónicas de Alejandro Fara se completan con su trabajo de los últimos años en los Tribunales de Río Cuarto, donde reflejó sin conmiseración el calvario de las Rosas -Arias y Sabena-, los abusos en la Iglesia y el surrealista juicio oral y público a Marcelo Macarrón por el crimen impune de Nora Dalmasso. También, por supuesto, parte de la historia de la investigación exclusiva que publicó en Puntal sobre el robo de bebés en Río Cuarto. No como parte del feroz programa represivo del terrorismo de Estado, sino como el negocio privado de un médico inescrupuloso con la complicidad de buena parte del poder político y judicial de la ciudad (en la foto que ilustra esta reseña puede verse al autor con uno de aquellos niños, hoy un hombre que recuperó su identidad gracias a aquella monumental investigación periodística).
La tozudez profesional del autor y su irrefrenable vocación por traspasar fronteras -geográficas y profesionales- fueron y son el combustible que alimenta “Vidas crónicas", una antología periodística y personal que demuestra que, amén de escribir la primera versión de la historia el buen periodismo también está destinado a perdurar en el corazón de las y los lectores. Sobre todo, si, como en el caso de Alejandro Fara, se escribe desde el convencimiento de que desde el periodismo se puede ayudar a la gente y encender alguna luz -por tenue que sea- para perforar la oscuridad de la desmemoria y la desvergüenza de la impunidad.
Vidas crónicas, de Alejandro Fara, UniRío Editora, Río Cuarto, Córdoba, 2025. 328 páginas.