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#HIJOS
Que 30 años no es nada
Por | Fotografía: Gentileza HIJOS
Foto: El grupo fundacional de HIJOS en las sierras de Córdoba, a mediados de los años ´90.
Lo imposible solo tarda un poco más, es el título del libro editado por la Red Nacional de Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio (H.I.J.O.S.) en el 30 aniversario del nacimiento de la organización, que reúne treinta textos de León Gieco, María Pía López, Pablo Llonto, Ludmila Da Silva Catela, Hebe de Bonaffini y autores de todo el país. Publicamos como anticipo exclusivo el texto sobre H.I.J.O.S. Córdoba, escrito por Alexis Oliva.
Publicada el en Libros

14 de abril de 1995, San Miguel, Sierras Chicas, Córdoba. Un crujir de hojas secas acompaña los pasos que llegan al campamento. Un trinar de pájaros acompaña las voces de chicas y chicos jóvenes, algunos todavía adolescentes. Las voces comparten preguntas, conjuran dolores, invocan ausencias, anhelan verdad y justicia (1). Los dueños y dueñas de esas voces han venido desde distintos lugares del país. Han venido para encontrarse y reconocerse en sus historias, hermanadas por ser hijos e hijas de víctimas del terrorismo de Estado, de padres y madres secuestrados, encarcelados, torturados, asesinados, desaparecidos, exiliados o insiliados por razones políticas. Una identidad que a más de diez años de recuperada la democracia es todavía un estigma que en ciertos ámbitos parece mejor ocultar. Una identidad que en vigencia de las leyes e indultos que beneficiaron a los represores ha sido despojada de la esperanza de verdad y justicia.

Una voz femenina habla de sus padres desaparecidos –“eran como fantasmas”, dice– y bajo esa voz los brazos acunan una beba dormida. Es una síntesis de las pulsiones de muerte y de vida que atraviesan esas voces, esos cuerpos, esas historias atravesadas también por la historia. Pero Tánatos y Eros no se neutralizarán en resignación y olvido. Se asumirán, confrontarán y sintetizarán en una energía nueva, con hambre de política y sed de justicia. Con deseo de futuro.

Porque desde ese campamento convocado por el taller Julio Cortázar –aquel espacio que cuando niñxs comenzó a despertar su pulsión de vida– surgirá algo más que animarse a hablar: la creación de la organización Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio (H.I.J.O.S.). Entonces no lo sabían, pero con ella instalaban un mojón de resistencia a la impunidad y la espuria reconciliación neoliberal, desde esta provincia signada por las paradojas y contramarchas de la historia: de la Reforma Universitaria a la conspiración del Cristo Vence, del Cordobazo al Navarrazo, de Agustín Tosco y Atilio López a Luciano Benjamín Menéndez.

El 31 de agosto de ese año, en la presentación de H.I.J.O.S. en el auditorio del sindicato de Luz y Fuerza, leyeron un documento: “Estos niños crecieron tratando de reconstruir sus vidas, mediante preguntas, recibiendo respuestas a medias, con muchas lágrimas, dolor (…) Nosotros somos esos hijos, hemos crecido, hoy estamos juntos. No sólo para preguntar, sino también para hablar y exigir. Esta sociedad es hija del silencio y del terror. Se pretende tender un manto de olvido sobre la historia de nuestro país. No somos partícipes de este muro de silencio. Queremos derrumbarlo” (2).

En esos tiempos de impunidad, con la consigna “si no hay justicia, hay escrache” a los asesinos de sus padres y madres, esas voces y cuerpos jóvenes empezaron a vencer a Tánatos. Fueron más de cincuenta en Córdoba, desde 1998 hasta 2023. Entre ellos, Menéndez –ex comandante del Tercer Cuerpo de Ejército–, el ex General Cristino Nicolaides –fallecido impune–, el ex coronel y jefe de inteligencia César Emilio Anadón –se suicidó en 2004–, los represores policiales del D2 Yamil Jabour y Carlos Yanicelli –jefe de Inteligencia Criminal de la Policía durante el gobierno de Ramón Bautista Mestre–, y al ex interventor del colegio Manuel Belgrano Tránsito Rigatuso –acusado de confeccionar listas negras de estudiantes, luego desaparecidos–. En marzo de 2002, HIJOS y la Mesa de Trabajo por los Derechos Humanos de Córdoba organizaron un escrache a la Fundación Mediterránea, usina de ideas y semillero de funcionarios de la dictadura (3).

La tarea no fue fácil. En la primera incursión al barrio de Menéndez, los manifestantes fueron reprimidos por la policía provincial. En San Agustín, donde vive Ricardo “Fogo” Lardone, personal civil del Destacamento de Inteligencia 141 e integrante del staff de La Perla, el intendente instaló en cada esquina tachos de 200 litros de agua porque lxs H.I.J.O.S. querían “incendiar el pueblo”. En barrio 20 de junio, con mayoría de vecinos militares o policías, Luis Manzanelli, famoso torturador de La Perla, pegó afiches alertando que “hoy, la misma subversión que ayer se llamó Montoneros, Ejército Revolucionario del Pueblo o Brigadas Rojas se hacen presentes en el barrio”.

El 24 de marzo de 2007, en el acto de recuperación del ex campo de concentración de La Perla encabezado por el presidente Néstor Kirchner, la militante de H.I.J.O.S. Silvia Di Toffino incluyó en su discurso un pasaje al que los juicios por venir aportarían evidencia: “Los genocidas no estuvieron solos (…) Contaron con el apoyo de gran parte de la clase dirigente del país, de los políticos de los partidos tradicionales, de los grandes terratenientes y su Sociedad Rural, de la burocracia sindical que les proporcionaba las listas de los delegados fabriles, de tantos periodistas e intelectuales que escribían elogios, de la cúpula eclesiástica que bendecía sus crímenes y de las grandes empresas nacionales y multinacionales que los apoyaron y se enriquecieron”. También mencionó el aval de “muchos gobiernos del mundo, encabezados por los Estados Unidos” y la colaboración de “cientos de funcionarios y jueces del Poder Judicial” (4).

Entre el 27 de mayo y el 24 de julio de 2008, se desarrolló el juicio Brandalisis, en el que se impondría a Menéndez la primera de las trece condenas a prisión perpetua que se llevó a la tumba, por el secuestro y desaparición de cuatro militantes del Partido Revolucionario de los Trabajadores en 1977. Fue el primero de quince procesos judiciales por crímenes de lesa humanidad celebrados en Córdoba, conquistados tras largos años de reclamo y rodeados por la movilización encabezada por los organismos de derechos humanos. Con el impulso de un gobierno identificado con el proceso de memoria, verdad y justicia y a pesar de otros negacionistas y apologistas de la dictadura, esos juicios fueron y son batallas victoriosas contra la pulsión de muerte.

En el contexto de la megacausa La Perla – La Ribera – D2, H.I.J.O.S. denunció al abogado y ex funcionario José Luis Palazzo por su colaboración con la represión, cuando era gerente de personal de la Empresa de Energía de Córdoba (5), y al ex ministro menemista Julio César “Chiche” Aráoz, por extorsionar a la familia del desaparecido Miguel Ángel Arias. Su madre, María Livia Cuello, atestiguó que Aráoz les pidió “cinco nombres” de compañeros de su hijo a cambio de interceder por él ante su “íntimo amigo”, el capitán Héctor Vergez, jefe del campo de concentración de La Perla (6).

El camino es arduo y escabroso. Hay avances y retrocesos. Las demoras en la Justicia habilitan el punto final biológico. Los actores civiles de la dictadura quedan impunes. Y de vez en cuando, Tánatos se cobra revancha. Amílcar se quitó la vida en un Día del Padre; Fernando naufragó en la extensión del daño del terrorismo de Estado. Algunxs padecen la angustia de una nueva derrota, en el retorno de la miseria planificada del pueblo y la represión a la protesta social. Otrxs buscan rumbo en otras lides: el sindicalismo, el feminismo, el campesinado y la tierra, la política partidaria o la educación popular.

En un presente signado por el avance de la derecha, sus padres y madres –y ellxs mismos– han vuelto a ser demonios. El presidente niega y la vice justifica el terror dictatorial. Sus ministros gestionan pobreza y administran represión. La Córdoba otrora rebelde aporta votos y gobernabilidad. Los medios ocultan y blindan. Ha vuelto a gobernar Tánatos. La pelea sigue.

Fuentes:

(1) Razón de la memoria. Corto documental dirigido por Myuca Llorens y Dimas Games (1995). https://www.youtube.com/watch?v=NzTc7zpL5Lo

(2) María Laura Puttini, H.I.J.O.S. Córdoba – Memoria, verdad y justicia durante los años 90 (Córdoba: Editorial 29 de Mayo, 2022), 96.

(3) Registro de escraches. H.I.J.O.S. Córdoba.

(4) Alexis Oliva, “Una flecha de luz en la oscuridad”, revista El Sur, Córdoba, 17 de marzo de 2022. https://revistaelsur.com.ar/nota/628/Una-flecha-de-luz-en-la-oscuridad

(5) “Magistrados y funcionarios: obediencia debida y algo más”, en Crónica del juicio al terrorismo de Estado en Córdoba, áreas de Comunicación de los espacios de memoria de Córdoba (Archivo Provincial de la Memoria, La Perla y Campo de la Ribera), agosto de 2016. https://apm.gov.ar/em/magistrados-y-funcionarios-obediencia-debida-y-algo-más 

(6) “Presunto partícipe de la represión – H.I.J.O.S. Córdoba denunció al ex funcionario ‘Chiche’ Aráoz”, Será Justicia – El diario del juicio La Perla, N° 31, 30 de septiembre al 13 de octubre de 2013.

Alexis Oliva
- Periodista -