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#Economía
El costo Córdoba
Foto: Vivir en Córdoba es más caro que en resto del país.
Ir al súper, cargar nafta, viajar en colectivo y hasta pagar una multa es más caro en la provincia de Córdoba que en el resto del país. ¿Qué pasa con el poder adquisitivo de los cordobeses?
Publicada el en Crónicas

Un mito es un relato que se repite de generación en generación. Al explicar el funcionamiento de algo del mundo que nos rodea, su condición de real o ficcional pasa a un segundo plano. En tiempos de Inteligencia Artificial y noticias falsas, algunos mitos se traducen en realidades concretas. Es lo que ocurre con el famoso “costo Córdoba”. ¿Mito o realidad?

Desde hace décadas los cordobeses repiten que viven en una provincia cara, que ser parte del corazón del país tiene su precio. Los datos les dan la razón: ir al súper, cargar nafta, viajar en colectivo o pagar una multa cuesta más que el resto del país. Con otro agravante: los salarios y su capacidad de compra tampoco despuntan en tierras mediterráneas.

¿Qué lugar ocupa en el ranking nacional el poder adquisitivo de los cordobeses? Los sueldos registrados del sector privado los ubican por debajo del promedio nacional. Lo que hace que Córdoba sea doblemente cara… para los cordobeses.

Ir al súper es más costoso en Córdoba que en otras provincias. En diciembre del año pasado, la consultora Analytica midió lo que sus integrantes denominan "Changuito Federal", un estudio que determina el costo de ir al súper para realizar la misma compra mensual promedio en todas las provincias del país: Córdoba se posiciona en décimo tercer lugar, entre las provincias más caras, por encima de territorios similares en población y ubicación geográfica, dos elementos claves para entender la cadena de valor que condiciona la comercialización masiva.

En Córdoba la compra mensual en el super tuvo en el último mes del año pasado un costo mensual de $816.059. En Santa Fe, esa misma compra era $14.000 más barata y en CABA, comprar los mismos productos salía $20.000 menos. Además de Santa Fe y CABA, ir al super en Córdoba es más caro que en Buenos Aires, Mendoza y Entre Ríos.

El estudio precisa que por una cuestión de distancia las provincias del sur argentino son las más caras del país, lo que justifica que Córdoba no esté al tope del ranking, pero sí aparece primera entre las denominadas “grandes” por su tamaño poblacional.

Multas y nafta Cargar combustible en Córdoba también es más caro que en el resto del país. Un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (UBA-Conicet) determinó que el precio promedio nacional en surtidor de los combustibles líquidos para enero pasado fue de $1.835 para la nafta premium. Pero en Córdoba, el mismo producto estuvo en $1.895. En el caso de la nafta súper la medición nacional detectó una media de $1.577, pero en Córdoba trepó a $1.650.

Siempre que se aborda el caso de los combustibles se habla de la distancia y el transporte como elementos de alto impacto en la composición del valor final, pero Córdoba tiene números por encima de otras provincias afectadas por el mismo problema, si uno se guía con el GPS y la necesidad de transportar el producto desde las refinerías.

Derivado de ese precio elevado suben también las multas de tránsito. Desde hace años en todo el país los Concejos Deliberantes y las Legislaturas provinciales atan el costo de las multas al precio de la nafta súper. De esa manera, los montos se actualizan sin necesidad de tener que pagar el costo político de sancionar nuevos incrementos.

En febrero el Gobierno de Córdoba actualizó el valor de las multas que labra la Policía Caminera. La Unidad Fija de Multa -que se usa para calcular las sanciones por infracciones a la ley provincial de tránsito 8.560- se ajustó con los nuevos precios de la nafta, como ocurre todos los meses. De esa manera, conducir fumando en las rutas y calles cordobesas implica una multa que va desde $32.700 hasta $163.800. La sanción más severa quedó entre $1.965.600 y $3.276.000 (alcoholemia positiva).

Además de pagar más para llenar el tanque, el cordobés se desangra para abonar las multas de la Caminera. El descuido de circular con las luces apagadas, por ejemplo, puede costar un cuarto de millón de pesos.

El “costo Córdoba” también está presente en el transporte público de pasajeros. En enero de este año, la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA) publicó un informe en el que relevó el costo del boleto mínimo en 57 ciudades del país: Córdoba capital quedó en el puesto nueve, muy por encima de Santa Fe, Rosario, CABA, Mendoza y Paraná.  

El estudio no evalúa el servicio que se presta en cada lugar ni el hecho de que el AMBA es el único territorio del país que mantiene los subsidios nacionales al transporte, pero marca el impacto en el poder adquisitivo de los cordobeses, que pagan más caro el transporte que el resto de sus conciudadanos.

Sin salariazo Uno de los problemas al momento de hablar de economía es que el sentido común vigente en Argentina es el de las empresas, y no el de los trabajadores. Sobre esa idea, desde hace años se discute el precio de los bienes o el índice de inflación sin relacionarlos con el otro elemento clave que lo completa: el poder adquisitivo.

Más importante que el valor de los productos es saber cuántos bienes podemos comprar con nuestro sueldo y cómo evoluciona esa relación.

El índice Interbanking es un informe que se basa en más de dos millones de transferencias mensuales para el pago de salarios que, procesadas a través de esa plataforma, permiten determinar las diferencias salariales entre provincias. El índice incluye la remuneración imponible promedio de los trabajadores estables (RIPTE), que informa la Secretaría de Trabajo de la Nación.

Ese estudio precisa que el sueldo promedio en la Argentina alcanzó $1.483.740 en octubre de 2025. Pero en la provincia de Córdoba el mismo indicador determinó que el salario cae a un promedio de $1.041.479. En otras palabras, el sueldo promedio bancarizado de los cordobeses está un 29,8% por debajo del promedio nacional.

No hay que ser economista para entender cómo cierra la ecuación del “costo Córdoba” para los mediterráneos: si comprar en Córdoba es más caro que en otras partes del país y los salarios promedio del sector privado son más bajos, el poder de compra de los cordobeses es menor que el del resto de los argentinos. Con otro agravante: el estudio releva cuentas de sueldos registrados y bancarizados, lo que excluye al mercado laboral informal, que la CTA estima está por encima del 40% en la provincia.

El salario promedio es mayor en CABA, que se ubica entre las jurisdicciones con mejores remuneraciones con un promedio de $1.593.245; en la Provincia de Buenos Aires registra ($1.294.345) y en Santa Fe ($1.146.622), todas por encima del promedio de los sueldos en Córdoba.

Otro estudio confirma el mismo escenario: el informe del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE) del Ministerio de Capital Humano de la Nación determinó que los mejores salarios privados medios netos (después de descuentos por aportes) del país se pagan en las provincias patagónicas: Neuquén ($2.716.975), Santa Cruz ($2.625.596) y Chubut ($2.256.596) están en el podio. Córdoba, con un ingreso promedio salarial en el sector privado de $1.249.236, quedó en el puesto 12, por debajo de Tierra del Fuego ($1.957.050), Capital Federal ($1.783.231), Río Negro ($1.591.617), Buenos Aires ($1.460.358), Gran Buenos Aires ($1.387.036) y Santa Fe ($1.344.213).

Razones

¿El problema del “costo Córdoba” es impositivo? ¿Aumenta por la estructura de gravámenes que tiene la Provincia? ¿Se fundamenta en las distancias con ciertos polos productivos específicos como las refinerías de petróleo? En economía siempre existe más de una respuesta para explicar un dato. Pero hay uno que no se puede obviar: la cadena de valor. Omitirlo supone eludir la discusión sobre las ganancias de los grupos económicos del país y la provincia.

Pocos conocen el margen de ganancia de cada sector de la cadena de producción y comercialización. Ningún gobierno nacional o provincial de la democracia -con la excepción en algún momento del ex secretario de Comercio Guillermo Moreno- puso sobre la mesa la discusión de la conformación del precio de los productos.

¿Cuánto ganan las estaciones de servicio? ¿Qué margen de rentabilidad tienen las empresas de colectivos? ¿Cuánto ganan las cadenas de supermercados? Nadie parece preguntárselo. Una parte de la sociedad que padece “daltonismo ideológico” cree que inmiscuirse en negocio ajeno es síntoma de comunismo. Sin embargo, en Europa es costumbre que los gobiernos discutan con las empresas los márgenes de ganancia. Porque es en función de esos datos que el Estado regula y controla.

La frialdad de los datos confirma que la provincia que supo enamorarse de Mauricio Mauricio, hoy venera a Javier Milei y hace un cuarto de siglo vota al peronismo cordobesista, es más cara y paga peores sueldos que el resto del país. Lo que, a pesar de la fidelidad del voto conservador, se traduce en una peor calidad de vida.

Mattias Meragelman
- Periodista -