A la creación de la Sede del CENMA (Centro Educativo de Nivel Medio para Adultos) Maite Amaya le cabe perfectamente la expresión: nada surge de un repollo. Su origen se remonta a una tesis de licenciatura elaborada por Nacha Merchán, Michelle Sacks y Mónica Juárez para la carrera de Arte y Gestión Cultural de la Universidad Provincial de Córdoba (UPC). Lo que comenzó como un proyecto académico se transformó, gracias al compromiso institucional de la UPC y al trabajo conjunto con organizaciones de la diversidad, en una propuesta educativa concreta destinada a jóvenes y adultos que no pudieron finalizar sus estudios secundarios.
En tiempos marcados por el menosprecio y el desfinanciamiento de la educación pública, la experiencia del CENMA Maite Amaya constituye una muestra de la capacidad transformadora del vínculo entre universidad y sociedad. Así lo describe Nacha Merchán: “Yo soy parte de la concreción de esta escuela, a partir de una tesis realizada para la UPC, cuyo objetivo fue promover el derecho a la educación del colectivo LGBT+, especialmente de las personas travestis-trans”. La escuela, que funciona en la Ciudad de las Artes, ofrece una propuesta educativa con perspectiva de género, diversidad y derechos humanos.
La tesis no surgió de una ocurrencia. Merchán era cercana a este colectivo desde su propia militancia: “Durante la pandemia, sobre todo, se armó una red muy importante de las organizaciones de este colectivo que asistíamos, de alguna manera, a las personas que no tenían cómo resolver la materialidad de la vida: comida, productos de higiene, abrigo, etc., dado el confinamiento. Esta proximidad nos permitió tener una lectura política y afianzar el proyecto de la tesis”.
El nombre de la sede del CENMA es un homenaje a la referente y luchadora cordobesa Maite Amaya: travesti, feminista, piquetera y anarquista. Su militancia estuvo ligada a las luchas por los derechos LGBT+, los feminismos, el anticapitalismo y los derechos de las trabajadoras sexuales, entre otras causas. Maite Amaya dejó un legado de coherencia entre el pensamiento y la acción en el campo popular.

Paola Nicolás, coordinadora pedagógica de la sede, detalló que las organizaciones de la diversidad también lo hicieron propio y militaron el proyecto, potenciando su concreción: La Casita Trans, Casa del Orgullo Córdoba, Nube Diversa, Disidencias Unquillo, Tarde Marika, Ser Trans Córdoba, La Colectiva, Mirada Diversa, entre otras. La experiencia del Bachillerato Popular Travesti Trans “Mocha Cellis”, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, fue tomada como experiencia previa.
- ¿Cómo se transforma la propuesta de una tesis en el CENMA Maite Amaya?
- Merchán: La propuesta presente en la tesis de licenciatura es tomada por la Secretaría de Extensión de la Universidad Provincial de Córdoba. En ese momento su secretaria era Mariela Edelstein. Luego hubo una propuesta por parte del Ministerio de Educación, de enmarcarlo dentro de lo que era la educación de jóvenes y adultos. Y nos plantearon generar, porque no había, la orientación en arte y cultura para la modalidad. Y ahí tuvimos que sentarnos a escribirla junto con los equipos técnicos del Ministerio; desde la UPC se propuso a Paola Nicolás como docente y profesional a cargo.
- Nicolás: Sí, yo le sumo a eso que cuenta la Nacha, que la Universidad decidió poner el cuerpo a este proyecto de escuela el mismo año en que se estaba sancionando el cupo laboral trans. Es importante la decisión política a la hora de generar las condiciones para que algunas cosas ocurran. Las organizaciones del colectivo planteaban que, para acceder al trabajo digno, primero tenían que haber terminado el secundario. Entonces hay que destacar el compromiso político con la perspectiva de género por parte de la UPC. Aún en un contexto tan hostil en relación a estos temas como es el actual.
- ¿Cuántos estudiantes tienen actualmente?
- Merchán: Nosotros tenemos aproximadamente 100 estudiantes entre la modalidad semipresencial y la modalidad combinada en línea.
- Nicolás: La asistencia a esta sede de CENMA no es obligatoria. Tenemos varios perfiles de estudiantes. Los que vienen los tres días de la semana que hay tutoría y se quedan toda la jornada, aunque eso no sea obligatorio. Estudiantes que vienen algunos días, otros que no vienen y se acercan cuando tienen sus trabajos prácticos integradores para entregar. Cada uno de esos perfiles de estudiantes requiere estrategias de acompañamiento diferentes.
- ¿Por qué un CENMA específico para este colectivo?
- Merchán: Lo enmarco en lo que nombramos como los procesos de reparación histórica, la necesidad de terminar la escuela en un lugar amoroso, en un lugar que contemple las condiciones de vida del colectivo y que forme desde una perspectiva de género, diversidad y derechos humanos. Esta sede del CENMA no es exclusiva para este colectivo, está abierta a todes, sino que su proyecto educativo contempla al colectivo. En la tesis nos planteamos la educación popular dentro de la educación formal y el arte como herramienta de transformación social. Nos costó y nos sigue costando mucho llegar a ese colectivo, a las mujeres trans adultas que hace mucho dejaron la escuela por haber tenido una experiencia negativa. Sin embargo, nos sorprende la demanda que tenemos de juventudes trans y no binarias que no se han sentido contenidas en las escuelas donde hicieron su experiencia. Nuestro foco está en el acompañamiento a las trayectorias de cada persona que se integra a cursar en esta escuela.

- ¿Cómo se conforma la gestión del CENMA Maite Amaya?
- Nicolás: En el año 2022 se creó el programa de extensión universitaria Maite Amaya en la Universidad Provincial de Córdoba, hasta el logo fue diseñado en articulación con las organizaciones del colectivo LGBT+ con quienes veníamos soñando la escuela. Y el 26 de abril de 2023, abrimos la puerta de la sede UPC Maite Amaya. Yo pasé a ser la coordinadora pedagógica de esta sede del CENMA, porque dependemos de una escuela mayor que es el CENMA Barrio Acosta, que tiene su director. Como sede nosotros tenemos: una coordinadora pedagógica, una coordinadora administrativa y el equipo docente. Pero también hemos conformado un equipo de gestión, y en ese equipo estamos con Nacha Merchán. Somos parte de un convenio entre la Universidad Provincial de Córdoba y el Ministerio de Educación. Así como los demás CENMA, todos surgen de convenios con distintas instituciones, como puede ser con un sindicato, como es el caso del CENMA de Luz y Fuerza.
- ¿Cómo es la vida de este CENMA en el marco de una universidad?
- Merchán: Nuestra escuela funciona en las aulas de la Facultad de Arte y Diseño, acá en la Ciudad de las Artes. Hay una intención por parte de la Universidad de abrir también la posibilidad para estos sectores de ingresar a una carrera universitaria en algún momento. Que dejen de ver a la universidad como algo que les queda lejos. Porque eso también sucede, muchos llegan siendo artistas a la escuela o se dan cuenta de que tienen sensibilidad con algún lenguaje artístico y acá tienen la posibilidad de potenciarlo y hacer ese nexo con la Universidad después.
- Nicolás: Hay una relación permanente entre este CENMA y la vida de la Universidad. Por ejemplo, nosotros vamos a contar nuestra experiencia de escuela en diferentes espacios curriculares de la Universidad Provincial. Ese diálogo de saberes va nutriendo la identidad de nuestra escuela, y también somos parte de un modo de ser de la Universidad Provincial.
- ¿Ustedes motorizan también dentro del CENMA la cuestión artística y de oficios?
- Merchán: Nosotras entendemos al arte como un oficio. Es una lucha, porque en general eso no se asocia. Y, de hecho, antes de la constitución del CENMA, que requería la aprobación del Consejo Federal, realizamos como programa de extensión, cuatro talleres simultáneos vinculados a oficios y prácticas artísticas: cocina, serigrafía, diseño de indumentaria y cerámica. Durante ese año, hicimos esta experiencia, que fue impresionantemente bella. Participaron más de noventa personas, tuvimos más de ochocientas consultas, tuvimos que poner cupo. La orientación de nuestro CENMA también es importante, porque es el primer espacio educativo para jóvenes y adultos con esa orientación en el país.