5 de 48 puntos. Una victoria, dos empates y 13 derrotas. El club Estudiantes de Río Cuarto enfrenta una segunda parte del año que será determinante tanto dentro como fuera de la cancha. La crisis actual es una paradoja. El momento más difícil desde lo deportivo concuerda con causas judiciales abiertas y una elevación a juicio que tiene como protagonista al presidente más exitoso de la historia del club.
El cierre del Torneo Apertura dejó a Estudiantes en una posición delicada. El “León” comenzará el Clausura en el último lugar de la tabla de promedios. El ser recién ascendido, es un arma de doble filo. Los números son contundentes: para alcanzar una línea de permanencia segura deberá sumar, como mínimo, 32 de los 48 puntos en juego. 27 puntos más que en la primera parte del campeonato.
La permanencia ya no depende únicamente del rendimiento futbolístico. Estudiantes entró en una etapa donde cada partido puede modificar su futuro en la categoría.
El llamado a elecciones y la falta de una lista opositora hicieron que la misión quedara en manos de Luis Amor y Rubén Dario Forestello. Amor asumió la presidencia tras la salida de Alicio Dagatti, el presidente más importante de la historia del club. Forestello llegó para aportar su experiencia como técnico en la dirección de un equipo que necesita reaccionar de inmediato. Ambos comparten el mismo objetivo: evitar el descenso.
En los 16 partidos del clausura, el margen de error es mínimo. Si pierde seis partidos, desciende. Con 5 derrotas, estaría obligado a ganar los 11 restantes.
El panorama más alentador para asegurar la permanencia será completar la segunda parte del campeonato sin derrotas. Le alcanza con obtener ocho victorias y ocho empates para mantenerse en la categoría.
“Me aferro al cuerpo técnico, a los refuerzos y a la gente que está trabajando conmigo para lograr mantener a Estudiantes en primera”, dice Amor.

Forestello considera que lograr la permanencia no dependerá únicamente de los refuerzos. Durante su presentación dejó en claro que uno de los principales desafíos será recuperar lo que el equipo perdió durante el Torneo Apertura.
La falta de gol, la escasa contundencia y el aspecto emocional aparecen entre las principales preocupaciones del nuevo director técnico: "Esperamos encontrar sobre todas las cosas el arco rival, la contundencia y esa parte emocional que se necesita de todos”. Además, asegura que va a trabajar para que Estudiantes se convierta en un rival competitivo y difícil para todos. "No sé si va a ocurrir el milagro, pero sí vamos a tener la expectativa de que vamos a luchar cada partido", afirma el técnico del “León”.
Nuevo rumbo
El actual presidente llegó al club en 2007 y con el correr de los años ocupó distintos cargos dentro de la institución. Asegura que fue él quien contactó a Dagatti y cree que el respaldo económico que le dio al club fue clave para su crecimiento. “Lo que hizo Alicio fue espectacular: tres ascensos en tres categorías distintas. Y no solamente eso, sino también todo lo que creció en infraestructura”, menciona. Y apoya la decisión que tomó Dagatti de dejar el cargo como máxima autoridad del club: “Debe ocuparse de sus cuestiones personales, que no le permitían estar totalmente ligado a la institución”.
Julian Marengo, periodista de LV16, asegura que, si bien Dagatti no sigue al frente del club, seguirá vinculado de alguna manera: “Es difícil que la vida institucional de Estudiantes suelte a Alicio y que Alicio suelte a Estudiantes”, afirma.

Amor buscará cumplir con las expectativas deportivas, pero también seguir creciendo a nivel institucional. El exdirector de AFIP propone impulsar un crecimiento integral del club y fortalecer disciplinas más allá del fútbol, como básquet, hockey, vóley. Su objetivo es consolidar estas actividades para ampliar la oferta deportiva y generar mayores oportunidades de participación.
A estas propuestas se sumarán promociones especiales, como abonos 2x1, planes familiares y cuotas más accesibles, con el fin de facilitar el acceso y fomentar la incorporación de nuevos asociados. “Lo que yo decidí cambiar es dejar de esperar a los socios y salir a buscarlos. Los jugadores estarán presentes en comercios de la ciudad. Será muy importante el apoyo de la gente para darle un envión anímico al plantel”, asegura Amor.
El mandato Dagatti
Con 61 años, Alicio Dagatti es uno de los empresarios más influyentes de Córdoba. Propietario de tres frigoríficos y principal impulsor del crecimiento de Estudiantes de Río Cuarto. Desde que asumió la presidencia del club en 2015, obtuvo tres ascensos y la llegada a la máxima categoría del fútbol argentino.
Su trayectoria, sin embargo, quedó opacada por dos causas judiciales. Una por asociación ilícita y contrabando en cárceles, por la que permaneció detenido durante ocho meses. Otra por presunto lavado de activos y delitos tributarios. "Las causas no tienen relación con el club, pero es evidente que el desgaste personal y familiar terminó influyendo en su decisión de dar un paso al costado", dice Marengo.
En abril del 2026 Dagatti anunció su salida de la presidencia. Semanas después, la Justicia confirmó la elevación a juicio de la causa vinculada al supuesto ingreso de drogas, celulares y otros elementos prohibidos al penal de Bouwer.
Antes de dejar el cargo, Dagatti encabezó la decisión de relegar futbolistas del plantel profesional. La situación ocasionó repercusión inmediata entre hinchas, periodistas y dirigentes. A pocas horas del comunicado y con rumores de por medio, se dio a conocer que eran diez los futbolistas apartados.
Uno de ellos fue Nicolás Morro, defensor central llegado desde San Telmo. "Alicio fue al vestuario y dijo que había jugadores que no estaban dejando todo. Nosotros pensamos que eran algunos de los que estaban jugando. Al otro día, el director deportivo me llamó por teléfono y me dijo que me iba a tener que presentar a entrenar con un grupo apartado", recuerda.
La mayoría de los futbolistas marginados habían tenido una participación mínima en el Torneo Apertura. Tobías Ostchega era quien más partidos había disputado, con doce presencias. Detrás aparecían Ramón "Wanchope" Ábila con ocho encuentros y Renzo Bacchia con cinco. Otros jugadores, como Tobías Leiva, Tomás Olmos, Jeremias Ramponi, Fernando Bersano, Nicolás Morro y Agustín Morales, habían tenido una única participación. Mauro Molina no llegó a debutar.

La determinación que tomó la dirigencia generó rumores sobre motivos extradeportivos. A lo que se sumó que el periodista Walter Nelson afirmó en Radio Rivadavia que algunos de los futbolistas apartados estaban vinculados a apuestas deportivas. "Lamentablemente salió el comunicado y se empezó a especular con situaciones que no son ciertas. A veces parece que el silencio del jugador lo condena. A raíz de esta situación veo sucia mi imagen. Me molesta por mí y por mis compañeros", declaró Ostchega en DSports.
Cristian Testa, actual vicepresidente del club, explicó: “La decisión fue netamente deportiva, no hubo nada raro o extraño”.
Ante los comunicados, Alejo Villagra, periodista de Río Cuarto, señala que “a Dagatti no le gusta que lo insulten”. Y apunta que los comunicados y respuestas públicas de Dagatti aparecían siempre en momentos críticos. "Yo creo que se han equivocado mucho en la estrategia de comunicación", agrega.
Una de las derrotas más duras que Estudiantes sufrió en el año fue la del 14 de febrero. Cayó 4 a 0 con Atlético Tucumán. Horas más tarde Dagatti, desde su cuenta personal, compartió dos historias de Instagram. La primera fue un comunicado que cuestionó la entrega de los jugadores que él mismo había traído. La segunda buscó despejar una de las principales dudas del entorno riocuartense: si el partido frente a River Plate sería en el estadio Antonio Candini. Luego de la goleada ante el “Decano”, confirmó que, después de 42 años, River volvería a presentarse en Río Cuarto.

El comunicado de los jugadores apartados apareció después de caer ante Barracas Central en condición de local. En medio de la polémica, Leiva rompió el silencio. Si bien no mencionó destinatarios, la publicación se produjo pocas horas después de la decisión tomada por la dirigencia.
El caso de Ábila fue el que más repercusión generó. Presentado como una de las incorporaciones estelares del mercado, el delantero no logró cumplir con las expectativas y terminó siendo una de las caras visibles de una campaña marcada por los malos resultados. Tras ser apartado, también decidió usar sus redes sociales: “Soy el villano de muchas historias mal contadas que no me interesa aclarar”, posteó.
La misión Forestello
Mientras el país está entusiasmado y se ilusiona con el paso de la Escaloneta en el Mundial, Estudiantes entrena intensamente bajo la conducción de Rubén Darío Forestello. El oriundo de La Pampa triene una extensa trayectoria como entrenador en el fútbol argentino. Dirigió a clubes como Atlético de Rafaela, Patronato, Nueva Chicago, Gimnasia y Tiro de Salta, San Martín de San Juan, entre otros.
A lo largo de su carrera consiguió importantes logros. Uno de los más recientes fue el ascenso de Gimnasia y Tiro de Salta a la Primera Nacional, en 2023. También es recordado por haber logrado una histórica permanencia con Atlético de Rafaela en la Primera División en la temporada 2012/13. Dejó una muy buena imagen en Nueva Chicago gracias a su trabajo táctico y capacidad para potenciar planteles competitivos.

La elección de un técnico con la experiencia de Forestello es una de las esperanzas del club para permanecer en Primera División. La dirigencia busca reforzar algunos puestos que no cumplieron con las expectativas en la primera parte del torneo. Uno de ellos es el arquero. El equipo recibió 24 goles en 16 encuentros careciendo de una solidez defensiva. En un principio, el defensor del arco fue Renzo Bacchia, quien meses más tarde fue uno de los jugadores apartados por falta de entrega y compromiso. Luego fue Agustín Lastra el que se calzó los guantes de arquero, pero su rendimiento estuvo lejos de ser el esperado por la institución. La dirigencia se movió rápidamente y contrató a Lucas Bruera. El “Loco” llega al club proveniente de Carabobo, elenco venezolano que disputa la Copa Sudamericana. Es un arquero experimentado, con rodaje internacional, que tratará de darle la seguridad que necesita el equipo.
La falta de eficacia es otro aspecto que preocupa al técnico. Estudiantes grito solo cinco goles. Forestello exige dos delanteros que le puedan aportar un mayor poderío ofensivo. El primer refuerzo que anunció la institución de Avenida España fue Juan Garro, extremo mendocino de 33 años. Un dato llamativo es la inactividad del jugador: su último partido lo jugó en noviembre del año pasado en Atlético Grau (Perú).
La primera prueba será el 25 de julio, ante Tigre. Comenzará entonces una carrera contrarreloj. Forestello deberá reconstruir un equipo golpeado, los refuerzos tendrán que responder desde el inicio y la nueva conducción buscará sostener la estabilidad institucional.
Después de una década de crecimiento, ascensos y la histórica presencia en la Primera División, Estudiantes enfrenta el desafío más difícil de todos: demostrar que puede quedarse en el lugar al que tanto le costó llegar.