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Juegos Olímpicos Río 2016
Gran Hermano
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En su reciente paso por Córdoba, Alexandar Petrovic, entrenador del seleccionado de básquetbol de Croacia, habló de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, de la Generación Dorada de Argentina, de la incidencia de la guerra y el desmembramiento de la ex Yugoslavia en el deporte balcánico y de su fallecido hermano Drazen, una auténtica leyenda del deporte mundial
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Alexandar “Aza” Petrovic (57) es mucho más que “el hermano de Drazen”. Lo acreditan los 23 títulos que suma en el básquetbol, primero como integrante de una de las mejores generaciones de jugadores de la ex Yugoslavia, en la década del ’80, y después como entrenador, actividad que ejerce desde hace un cuarto de siglo y que lo llevó a dirigir por España, Italia, Polonia, Rusia, Lituania, Macedonia y Bosnia, además de su Croacia natal.

Desde julio pasado tiene a su cargo al seleccionado de la Federación Croata, al que ya condujo en dos períodos anteriores (1995 y 1999/2001). Asumió esa responsabilidad antes del Preolímpico de Turín, torneo en el que su equipo obtuvo el último pasaporte disponible para los Juegos de Río de Janeiro 2016 al vencer en la final al representativo italiano.

Admite que la designación lo sorprendió en otros menesteres, oficiando como dirigente del Cibona de Zagreb, el club con el que dio 13 vueltas olímpicas como base y otras ocho como responsable táctico. “Me ofrecí a colaborar en un mal momento económico de la institución, y ahí estamos. El equipo siempre ha sido protagonista en nuestra Liga, y también en las competiciones europeas”, comenta en un español casi perfecto, resabio de sus experiencias como DT del Sevilla y del Lleida.

De su reciente paso por Córdoba -escala previa a Brasil con la disputa del “Súper 4” en el Orfeo Superdomo, junto a los elencos de Argentina, Serbia y Francia-, Petrovic se muestra sorprendido por las rigurosas disposiciones de seguridad: “Nos dijeron que no nos moviéramos demasiado del hotel, pero no sé por qué”. “Quizá sea por los últimos atentados terroristas en Europa, aunque allá, los que viajamos de un lado a otro, ya estamos acostumbrados”, agrega con un tono de resignación que no deja de sorprender.

Se trata de su segunda visita a la Argentina: la primera fue en 1986 para jugar la tradicional “Copa Renato William Jones”, una especie de Mundial de Clubes, en la cancha de Obras Sanitarias de la Ciudad de Buenos Aires: “Aquella vez, el Zalgiris de Lituania le ganó la final a Ferro Carril Oeste, mientras que nosotros, con el Cibona, quedamos en el tercer puesto al superar a Corinthians de Brasil”, rememora con asombrosa precisión.

El desafío olímpico

En los Juegos Olímpícos de Río de Janeiro, Croacia compartirá el Grupo B con Argentina, España, Brasil, Lituania y Nigeria. Será el segundo rival al que deberá enfrentar el seleccionado que lideran Emanuel Ginóbili y Luis Scola, el martes 9 de agosto en el flamante estadio Arena Carioca 1. “Nos ha tocado una zona muy difícil, y no hay dudas de que la primera fase será durísima. Nuestro objetivo es avanzar hasta los cuartos de final. A partir de allí, cualquier cosa puede suceder en 40 minutos de juego, y habrá que ver si podemos alcanzar una posición de medalla”, analiza el entrenador de los croatas.

Sobre el choque con el representativo albiceleste, con el que se reencontrará luego de la reciente derrota (97-78) en tierras cordobesas, Petrovic opinó: “Argentina ha jugado muy bien en el Súper 4, pero no hay que perder de vista que han sido locales. Habrá que ver lo que suceda cuando les toque ir fuera de casa. No hemos hecho un buen partido contra ellos cuando nos tocó enfrentarnos en Córdoba, porque llegamos muy justos a destino y no tuvimos el tiempo suficiente como para encarar el compromiso bien descansados”. “En los últimos Juegos Olímpicos les ha ido muy bien, campeones en 2004, terceros en 2008 y cuartos en 2012, pero a Brasil llegan con muchos jugadores grandes y eso los puede condicionar. Seguramente buscarán ser protagonistas y avanzar lo más lejos posible. El asunto será después, ya que Ginóbili no jugará más, Scola tampoco, y así varios otros. Yo no sé bien cuál será el recambio que hay en la competencia de Argentina para afrontar los futuros compromisos de seleccionados…”, agregó el responsable del elenco europeo.

A la hora de profundizar el análisis de lo que puede llegar a suceder en Río de Janeiro, “Aza” señala como claro favorito al seleccionado de Estados Unidos, que contará con las máximas figuras de su afamada liga profesional: “Me ha tocado dirigir en varios lugares de Europa, y puedo asegurar que allí hay muchos equipos importantes. En mi país, en Italia, en España, donde pronto también van a sufrir el recambio con las salidas de (Pau) Gasol y (Juan Carlos) Navarro… De todos modos, hay muchísima diferencia con la NBA. El basquetbol que se juega en Estados Unidos a nivel competitivo es, sin dudas, de otro nivel”.

Actualmente, la NBA tiene en sus filas a los tres mejores valores del conjunto de Croacia: Darío Saric, un ala-pivot que jugaba en Turquía y que acaba de ser transferido a Philadelphia; y dos aleros: Mario Hezonja, que juega en Orlando Magic, y Bojan Bogdanovic, de los Brooklyn Nets. “Ellos son los pilares de mi equipo. Los que sobresalen del resto”, apuntó el DT de Croacia.

Respecto al protagonismo de su seleccionado en el contexto del básquetbol internacional, donde los balcánicos se destacaron históricamente (con cinco campeonatos mundiales y una medalla de oro olímpica), Petrovic hizo hincapié en la influencia de la guerra que, a fines del siglo pasado, dividió a la ex Yugoslavia en seis países diferentes: Croacia, Serbia, Bosnia, Eslovenia, Macedonia y Montenegro. “Obviamente que se resintió. Yugoslavia tenía 23 millones de habitantes, sumando todos los países que la integraban; y en Croacia hoy somos 4 millones. El mapa se achicó y ya no hay tanto donde buscar, sobre todo a los jugadores más jóvenes. Somos varios ahora, y cada uno está tratando de acomodarse de la mejor manera posible a esta nueva realidad”, puntualizó.

La tercera vez, sin Drazen

El diálogo ameno y riguroso con Alexander Petrovic le abre paso a la emoción cuando se encamina indefectiblemente hacia la figura de Drazen, su hermano menor, la estrella del básquetbol mundial que mostró sus primeros destellos en Sibenka Sibenik y en Cibona Zagreb, que brilló con todo su esplendor en Real Madrid, Portland Trail Blazers y New Jersey Nets, y que se convirtió en leyenda luego de su muerte, el 7 de junio de 1993, en un accidente automovilístico ocurrido en Alemania.

“La muerte de Drazen me cambió la vida, representó un antes y un después. Lógicamente, uno tiene que seguir adelante, por la familia, por el trabajo y por todo lo demás… Mi hermano fue un grandísimo basquetbolista, y un auténtico pionero. Él fue quien les abrió el camino a los jugadores de todo el mundo en la NBA, ya que antes eran casi todos americanos en esa competición”, recuerda “Aza”. “Hace 10 años mi madre (Biserka) armó un museo muy importante, que es visitado por muchísimas personas de todo el mundo. La gente recuerda mucho a mi hermano, y se acerca para rendirle homenaje a su memoria. Hasta Diego Maradona estuvo allí alguna vez”, agrega el entrenador croata.

Drazen Petrovic fue tres veces medallista olímpico entre 1984 y 1992 (un bronce y dos platas, las dos primeras con Yugoslavia y la última con Croacia) y campeón europeo en 1989, y obtuvo una decena de títulos en competencias de clubes –Cibona (8) y Real Madrid (2)- pero su logro más destacado fue, sin dudas, el Mundial de 1990, que tuvo como sede a nuestro país. “Yo no estuve en aquel seleccionado, que tuvo como integrantes a una generación de jugadores de ensueño: Drazen, Vlade Divac, Toni Kukoc… De lo más brillante que tuvo el basquetbol de Yugoslavia, sin ninguna duda. Me alegra que en Argentina todavía se acuerden de aquel equipo”, señala Alexandar, quien se prepara para afrontar un nuevo desafío olímpico en su carrera: “Estuve en Los Ángeles ’84 como jugador, y ganamos la medalla de bronce junto con mi hermano. Y también en Barcelona ’92, yo como ayudante de campo y Drazen como integrante de aquel seleccionado croata que perdió la final con el Dream Team de ‘Magic’ Johnson y Michael Jordan. Río será mi tercera vez”.

Hugo Caric
- Periodista -