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Cambio de estrategia del candidato opositor
Abrile paso a las fake news
Por | Fotografía: Gentileza Lv16
Foto: El candidato Gabriel Abrile no escatima recursos para nacionalizar la elección municipal.
Con nueva agencia publicitaria, Gabriel Abrile apela a las viejas tretas del duranbarbismo. La difusión de una encuesta trucha por LV16 y su réplica en Infobae son recursos desesperados para intentar nacionalizar una elección que todavía mira desde lejos.
Publicada el en Crónicas

A medida que se acerca la fecha de la elección y bajan los contagios por coronavirus, se va imponiendo de a poco el clima electoral -hasta ahora ausente- en una comunidad golpeada por la crisis sanitaria, económica y social derivada de la pandemia. Sin grandes propuestas innovadoras para la ciudad y el contacto con la gente acotado por prescripción de la propia Junta Electoral -que difundió estrictos protocolos sanitarios para hacer campaña y votar el domingo 29 -, la confrontación democrática se potencia naturalmente en los medios de comunicación y las redes sociales. Un terreno fértil para los seguidores del consultor de cabecera del ex presidente Maurizio Macri, Jaime Durán Barba.

Así lo entendió el candidato opositor Gabriel Abrile, de Juntos por Río Cuarto, que cambió para esta tercera vuelta electoral -la fecha del comicio se suspendió dos veces- el amateurismo de su anterior agencia publicitaria. Y entonces pasó del plagio desembozado y el uso de folletería con faltas de ortografía al profesionalismo sin códigos éticos de los comunicadores amarillos. Que más temprano que tarde apelaron a la profusión de fake news para confundir y manipular a la opinión pública intentando llevar agua para su molino.

El primer golpe de efecto de su nueva campaña hizo mucho ruido, al menos en el acotado universo de las redes sociales. Eligieron la única radio de amplitud modulada de la ciudad para difundir una encuesta trucha que, a contrapelo de todos los sondeos previos conocidos, arroja una ventana de siete puntos porcentuales para el opositor Gabriel Abrile por encima del oficialista Juan Manuel Llamosas.

Según el encuestador consultado, Gerardo Heckman -a quien la radio presenta pomposamente como doctor en Economía de la Universidad de Córdoba y Máster en Administración y Economía de la Universidad de Navarra-, si las elecciones se realizaran hoy, el médico terapista de Juntos por Rio Cuarto obtendría el 37 por ciento de los votos, contra el 30 por ciento del candidato de la oficialista Hacemos por Córdoba. Algo rezagado, aunque con una buena cosecha de votos teniendo en cuenta que debe afrontar un juicio por violencia de género, aparece Pablo Carrizo, el postulante de Nuevo Respeto.

Una elemental búsqueda en Google indica que la consultora mencionada por el doctor Heckman y replicada por LV16 -Test consultores- tiene sede en Perú y no hace encuestas, sino capacitaciones en marketing para estudiantes avanzados. Y además no tiene sucursales en Argentina ni figura en las redes sociales del país, hecho francamente extraño -por no decir insólito- para una consultora que dice hacer encuestas para partidos políticos. La red de redes informa, en cambio, que el “consultor” Heckman dirige el posgrado de Dirección de Negocios de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNC, de la que Jhon Boretto, declarado militante de la Unión Cívica Radical, es decano desde 2018.  

Heckman tiene un vasto currículum: es Licenciado en Economía (UNC), Magister en Administración de Negocios (Universidad de Navarra, España) y doctor en Ciencias Económicas (UNC); es profesor adjunto de la cátedra de Estadística II (Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Córdoba) y de posgrado en Marketing, Investigación de Mercados y Gestión de Servicios en universidades del país y del exterior; ha publicado un libro de Estadística en coautoría y participó en tribunales evaluadores de concursos docentes, de becarios, de comité editorial y de acreditación y evaluación de carreras de grado y posgrado. Como consultor de empresas, participó en dirección de negocios, investigación de mercados, métodos estadísticos y comercio internacional. De realización de encuestas o asesoramiento a partidos políticos… nada.

Jhon Boretto, en cambio, sí acredita una larga militancia política. Su relación con Río Cuarto se remonta dos décadas atrás, cuando visitó la ciudad invitado por el entonces intendente Benigno Rins para apuntalar las chances de su delfín Gonzalo Losada, que presidía la EMOS y le había ganado la elección interna a Eduardo Yuni. Corría el año 1999 y las encuestas no favorecían al candidato del oficialismo. Los buenos oficios del joven Boretto, por entonces militante de la juventud radical mediterránea, no arrojaron los resultados esperados: ese año el ex rector de la UNRC, Alberto Cantero, se impuso con una holgada diferencia, quebrando la hegemonía radical que se había mantenido inalterable desde la restauración democrática de 1983.

La marca de Cambiemos

Al igual que lo hicieron hace cuatro años -cuando los asesores del entonces candidato apelaron al robo de identidad para incrementar “seguidores” en las redes sociales (https://revistaelsur.com.ar/nota/197/Identidad-robada)-, los operadores vernáculos de Durán Barba volvieron a dejar sus huellas expuestas en la campaña electoral. En cuestión de horas, la generosa entrevista de LV16 al encuestador que no encuesta fue retomada por el portal nacional opositor Infobae.  Y el autor de la burda maniobra que intenta nacionalizar una elección que ven cada vez más complicada, Ricardo Cárpena, no tuvo pudor en firmar una generosa entrevista al candidato opositor en la que -haciéndose eco de la fake news difundida horas antes-, vaticina la primera derrota electoral del peronismo desde la llegada al poder de Alberto Fernández.

La entrevista de Cárpena a Abrile incluyó cuatro fotos del candidato de Juntos por Río Cuarto -una desproporción absoluta para un texto que no supera las mil palabras-, con epígrafes cuidadosamente redactados para favorecerlo: “Abrile, con barbijo y en campaña por las calles de Río Cuarto”; “Abrile, médico de profesión, está al frente de las últimas encuestas de intención de voto”; “Abrile sigue haciendo campaña entre la gente, aunque tomando recaudos para evitar contagios”; y “Hay que tratar de trabajar en forma conjunta, más allá del color político”, afirma Abrile (las cursivas son nuestras).

La entrevista de Cárpena omite mencionar que Abrile contrajo el coronavirus y decidió viajar a una clínica privada de Córdoba para tratarse, en vez de acudir al hospital público o alguna de las clínicas privadas de la ciudad que lo tienen como jefe de terapia intensiva. Tampoco menciona que poco antes de contraer la enfermedad, el candidato de Juntos por Río Cuarto participó de las marchas anticuarentena realizadas en la plaza Roca, exponiéndose y exponiendo al contagio al resto de los manifestantes opositores al gobierno nacional.

Las omisiones de Cárpena no son inocentes. Su nombre es repudiado en forma casi unánime por sus colegas de la Capital Federal, que cuestionan su larga trayectoria como operador mediático de políticos y empresas en desmedro del ejercicio honesto de la profesión. Y que no olvidan que  acompañó como vicepresidente de la agencia estatal de noticias Télam al inefable Hernán Lombardi, responsable de más de 350 despidos de trabajadores y trabajadoras de la agencia, en el conflicto laboral más grave y emblemáticos del periodismo con un gobierno que promovió la mayor concentración mediática de que se tenga memoria mientras más de 4.500 periodistas eran expulsados del mercado laboral.

Hernán Vaca Narvaja
- Director -