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Denuncian venta ilegal de terrenos
La gran estafa
Foto: Escándalo: un loteo de dos manzanas enteras se estaría ofreciendo en forma irregular a la venta.
El abogado Daniel Olartecoechea formuló una denuncia penal por defraudación por la venta presuntamente irregular de un terreno y el ofrecimiento de otra treintena de lotes en la zona sur de Río Cuarto. La operación fue avalada por la Escribanía Dalvit.
Publicada el en Crónicas

Una peligrosa asociación ilícita estaría detrás de la venta irregular de 32 terrenos -que en conjunto abarcan una superficie de quince mil metros cuadrados- en la zona sur de la ciudad, más concretamente en el barrio Once de Noviembre, a pocas cuadras de la avenida Colombres. Se trata de Eduardo José Romero, Juan Martín Eciolaza y Guada Ghibaudo, quienes fueron denunciados en los Tribunales de Río Cuarto como supuestos autores de defraudación contra Adriana Maqueda, una riocuartense que vive en Córdoba y se enteró por Facebook que estaban vendiendo sus propiedades sin su consentimiento.

La denuncia refiere a tres extensos terrenos que integran el capital social de la Sociedad Ballesteros -que preside Maqueda- y están asentados legalmente como tales en la Dirección Provincial de Rentas. Sin embargo, en julio de este año, mientras la mayoría de los riocuartenses acataba las restricciones de la cuarentena obligatoria para protegerse del coronavirus, el escribano Carlos Humberto Dalvit aprobaba la cesión y transferencia de Romero a Eciolaza de un terreno de más de quince mil metros cuadrados por la módica suma de 300 mil pesos.

En la escritura avalada por Dalvit se precisaba que la cesión se aprobaba en función de que el vendedor había acreditado poseer los terrenos “de buena fe y sin interrupción de terceros desde el 3/01/1998”, es decir, hace más de veinte años. Lapso de tiempo que lo acreditaría como nuevo propietario, bajo la figura legal de usucapión. Sin embargo, en la escritura no se menciona ningún documento y/o testimonio que acredite los dichos de Romero. “Es decir que se manifiesta una ocupación pacífica, de buena fe y quieta del inmueble, pero se reconoce expresamente que no está siquiera iniciado el proceso de usucapión”, advirtió Olartecoechea en la presentación realizada esta semana ante el fiscal Daniel Miralles. Si en los registros oficiales la propiedad estaba a nombre de la sociedad que preside Maqueda y tenía sus impuestos al día, resultaba evidente que “tanto el cedente como el cesionario obraron a sabiendas y de mala fe”, insistió el letrado.

Otro dato que debió generar al menos alguna duda en la Escribanía Dalvit antes de legitimar la extraña operación inmobiliaria es que la cesión de la propiedad supuestamente de Romero se concretó por la módica suma de 300.000 pesos, un precio que no se ajustaba ni de lejos a los valores del mercado -estamos hablando de una manzana completa-, por lo que había indicios claros de que podría ser una venta simulada.

Olartecoechea advirtió que existe el riesgo cierto de que se produzca una defraudación escandalosa si la Justicia no interviene de inmediato, por cuanto Guada Ghibaudo ofrece a la venta desde mediados de año otras propiedades que también le pertenecen a Maqueda. Y pone como “garantía de seriedad” la escritura de Dalvit: “Se trata de un loteo a nombre de una persona que es el dueño (aclaro porque en otra publicación la gente decía que era municipal y no lo es, está disponible la Escritura para corroborar” (sic), aclara la mujer en un posteo de Facebook, cuya captura fue incluida en la documentación que acompaña la denuncia penal. El loteo -ubicado entre las calles Liniers, Manuel Norova y Azopardo- incluye la friolera de 32 terrenos en barrio Once de Noviembre, a pocas cuadras de la Avenida Colombres.

Olartecoechea no tiene dudas respecto de la verdadera intención de los denunciados y así lo advierte en su denuncia: “Estas personas (Romero, Eciolaza y Ghibaudo), con perfecto conocimiento del estado de la propiedad del inmueble, de la situación fiscal del mismo, mediante engaño y falsedades, están precediendo a intentar la venta mediante boletos de compra-venta, todo ello en perjuicio de los verdaderos propietarios, cuya posesión y propiedad es muy clara y diáfana, como así también en perjuicio de terceros de buena fe que sufren o pueden sufrir el mismo engaño”.

Hernán Vaca Narvaja
- Periodista y escritor -