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#DíaDelTrabajador
La economía popular llega a la CGT
Foto: Edison Montalvo destacó el reconocimiento de la personeria gremial por parte del Ministerio de Trabajo de la Nación.
Javier Montalvo, referente del Movimiento de Trabajadores Excluidos de Córdoba, explica el significado de la personería gremial y la integración a la CGT por parte de la UTEP. ¿Qué propone el Plan de Desarrollo Humano Integral (PDHI) para incluir a millones de excluidos de la economía formal?
Publicada el en Entrevistas

El primero de mayo se cumplió un nuevo aniversario del día internacional de los trabajadores y trabajadoras. Muchas son las historias que nutren y dan vida a ese día. En una Argentina atravesada por debates como el futuro de la Hidrovía, Vicentín, la deuda externa con el FMI y la emergencia sanitaria, es bueno repasar algunos de los programas más emblemáticos del movimiento obrero. No sólo por su contenido político, sino fundamentalmente por el esfuerzo de unidad que representaron en contextos hostiles como las dictaduras militares.

Algunos de esos programas fueron los de La Falda (agosto de 1957) -que significó la unidad de los sectores obreros nucleados en la CGT- y el de Huerta Grande (junio de 1962). Ambos confluirían en el Programa del Primero de Mayo de 1968, que unificó a los gremios peronistas y de otras tendencias políticas en la CGT de los Argentinos.  Ese programa, que surgió de la resistencia al gobierno dictatorial de Juan Carlos Onganía, representó una significativa maduración de la clase trabajadora, que superó la instancia de la reivindicación laboral y salarial para proyectar un planteo político de liberación nacional.

Entre otras consignas, impulsaban “la lucha contra el poder de los monopolios y contra toda forma de penetración extranjera”; “la propiedad en función social”; el derecho de los trabajadores a intervenir en la administración de las empresas; la nacionalización del comercio exterior, los bancos, el petróleo, la electricidad, la siderurgia y los frigoríficos y la implementación de la reforma agraria.En definitiva, instaban a “movilizarse en los cuatro rincones del país para combatir de frente al imperialismo, los monopolios y el hambre.”

Tras la dictadura cívico militar del '76 y la larga noche menemista, el movimiento obrero argentino tuvo que reconstruir sus herramientas de lucha y adaptarse a las nuevas formas laborales del siglo XXI. Este año, la última conmemoración del Día del Trabajador encuentra a la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP) con un merecido reconocimiento gremial por parte de la CGT.

La UTEP es un sindicato más asociado a la lógica movimientista que a las estructuras gremiales tradicionales. Nacida en 2019, contiene al creciente sector de la economía popular y representa una alternativa para millones de desocupados, precarizados y excluidos del circuito económico formal.

En diálogo exclusivo con El Sur, Javier Montalvo, integrante del Movimiento de Trabajadores Excluidos de UTEP-Córdoba, explica cómo es la realidad actual de la UTEP y en qué consiste el Plan de Desarrollo Humano Integral (PDHI) que impulsa como mecanismo para generar una política de Estado tendiente a brindar tierra, techo y trabajo a los argentinos y argentinas que hoy están excluidos del sistema.

- ¿Qué importancia tiene el PDHI para la provincia de Córdoba?

- El PDHI para nosotros, los movimientos populares, tiene gran trascendencia en estos tiempos de crisis y de pandemia. Venimos golpeados desde hace varios gobiernos atrás, con problemas de déficit habitacional y con una crisis alimentaria que a lo largo del tiempo nos ha dejado muy vulnerables. Nos toca vivir cotidianamente en los barrios y villas como podemos. Todavía no disponemos de servicios básicos como agua potable, siendo que en pandemia es un recurso de  alta necesidad, lo mismo que comer bien o tener electricidad. Frente a esta realidad nos quedan dos caminos: nos volvemos aún más vulnerables o empezamos a fortalecernos mediante la lucha comunitaria. Nosotros hemos optado por fortalecernos, ser más solidarios con nuestros vecinos y vecinas. En este contexto, el PDHI tiene como objetivo generar puestos de trabajo en una Argentina que está siendo golpeada por la pandemia y el capitalismo, crear mano de obra en barrios y villas, que son los lugares donde más se sufren las desigualdades.

- ¿Plantean una alianza con el sector productivo?

- Consideramos que el PDHI fomenta la integración y la unidad, que apunta a cerrar esa grieta que siempre existió entre los trabajadores de la economía popular y el aparato productivo de las empresas. Este plan empieza por los de abajo, con quienes siempre ha existido una deuda social. Vemos con muy buenos ojos que el gobierno actual pueda tomar como agenda y prioridad este tipo de proyectos que van a cambiar la vida de millones de personas. En una situación tan desastrosa como la que estamos viviendo, creemos que se puede poner mucho peor todavía con la segunda ola de COVID 19.

- ¿Cómo se está trabajando en Córdoba?

- En Córdoba venimos trabajando con distintos ejes como la integración urbana, que tiene que ver con el acceso a servicios básicos de cualquier vecino, con disponer de espacios comunitarios para recrearnos. Estamos ejecutando una obra en el barrio “12 de septiembre”, un barrio que ya tiene seis años y todavía no tiene conexiones intradomiciliarias de agua potable, cloacas, calles, electricidad. Estamos construyendo un polideportivo para que nuestros niños puedan jugar y hacer deportes cerca de sus hogares, y que las más de 450 familias que habitan el barrio puedan compartir en comunidad y saber que no todo está perdido. En Barrio Maldonado estamos ejecutando la ampliación de un galpón de acopio para compañeros del MTE que trabajan de cartoneros y recicladores, un sector muy postergado por los gobiernos. También trabajamos con productores rurales y las cadenas de producción agrícola, en polos textiles donde las compañeras realizan trabajos para la provincia, la municipalidad y empresas privadas. Y realizamos trabajos en espacios socio comunitarios, copas de leche y comedores, todos desbordados de personas desde que empezó la pandemia. Las organizaciones sociales realmente estamos en la primera línea de batalla.

-El último primero de mayo el Ministerio de Trabajo reconoció como gremio a la UTEP ¿Qué implica este reconocimiento para la economía popular?

-Este primero de mayo es una fecha muy importante para nosotros. Ningún gobierno nos había permitido llegar a esta instancia. Hemos padecido mucho tiempo y hemos luchado muchísimo. Que hoy otros gremios y el Estado nos reconozcan sin duda es un objetivo cumplido, como militantes. Siempre creímos en la importancia de visibilizar el trabajo de la economía popular y este es un gran paso. Si el pueblo no se organiza y no lucha es imposible conquistar los sueños y reivindicar los derechos de los compañeros y compañeras que a lo largo de los años nos vienen acompañando.

Yael Ardiles
- Editor general de El Sur. -