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Centro Oftalmológico Dr. Ernesto Che Guevara
El milagro de la solidaridad
Foto: El voluntariado internacionalista es uno de los fuertes de la política exterior de Cuba.
En barrio San Martín de la capital provincial, un grupo de profesionales y voluntarios argentinos asiste en forma gratuita a los vecinos con problemas de visión. Forman parte de la tradición internacionalista surgida al calor de la revolución cubana.
Publicada el en Crónicas

El Centro Oftalmológico “Dr. Ernesto Che Guevara” está ubicado en la calle Tomás Guido 757, en el corazón del barrio San Martín, de la ciudad de Córdoba. Allí trabajan hace más de seis años, con bajísimo perfil, un grupo compuesto actualmente por María José Prato, Javier Guzmán, Leandro Lubrina, Eloisa, Gonzalo Ayuso, Lucrecia Sánchez, Pamela Izquierdo, Faneva Ventura, Cecilia Prato, Lucia Mansilla, Luca Rapagnani, Julián Rojas, Agustina Rodríguez, Dana Negretti y Leandro Oliveros y más integrantes que asisten en forma gratuita a los vecinos con algún problema de visión. El grupo inició su actividad en la ciudad en 2008 y empezó a trabajar en la Clínica Junín, ubicada en calle Deán Funes y Cañada, que había sido recuperada por sus trabajadores y convertida en una cooperativa. A fines del 2014 se mudaron al lugar actual, donde trabajan en el marco del proyecto denominado “Operación Milagro” que, surgido en Cuba como misión internacionalista, ha desembarcado, además de Córdoba, en Uruguay, Bolivia y varios países de América Central y del continente africano.

Las misiones internacionalistas surgieron al calor de la revolución cubana de 1959, fundamentalmente con programas de alfabetización. Pero a poco de andar, los alfabetizadores comprendieron que era difícil enseñar a leer y escribir a gente con problemas de visión. Y entonces sumaron médicos y oftalmólogos a las misiones, que se dedican fundamentalmente a tareas de prevención de la ceguera, desde la provisión de anteojos hasta diagnóstico de glaucomas y operaciones de cataratas y otro tipo de cirugías oculares.

La “Operación Milagro” nació al calor del fluido intercambio de los gobiernos de Fidel Castro y Hugo Chávez en 2002, cuando en Venezuela se implementó el programa de alfabetización “Yo sí puedo” y al poco tiempo fue complementado con el desembarco de los médicos cubanos, que se abocaron fundamentalmente a prevenir en base al elocuente diagnóstico de la Organización Mundial de la Salud: el 80 por ciento de la ceguera en el mundo es prevenible.

“Con la potencia que esto podía generar en la base de los pueblos, ambos mandatarios -Fidel y Chávez- comienzan a desparramar estos programas en toda América Latina y África. Primero fue en Bolivia, con la llegada de Evo al gobierno, después en Uruguay y más tarde en Argentina. Acá con algunas particularidades, porque el Estado decide no tomar los programas como suyos, entonces las misiones tomamos formas de fundación, en este caso la nuestra se llama “Un mundo mejor es posible”, esa es la forma legal que tenemos en Argentina”, comentan les profesionales del centro oftalmológico en diálogo con El Sur.

Desde 2004 y en base a la experiencia cubana, comenzaron en Argentina con lo que denominan la “pesquisa activa”, una búsqueda del equipo de salud casa por casa para detectar personas que necesitan intervención sanitaria. “Comenzamos haciendo pesquisas en comunidades rurales o lugares con poco acceso a la salud visual y empezamos a mandar gente a Cuba, que cubría los gastos de avión y demás. La gente se operaba en Cuba, pasaba los posquirúrgicos y volvía. Cuando Evo fue electo presidente la misión se trasladó a Bolivia y se comenzó a operar en Yacuiba, reduciendo así las dinámicas de logística. Estamos hablando desde lo más simple, como un pasaporte para personas que nunca accedieron a una consulta oftalmológica o ni siquiera tenían documento de identidad”, grafican.

Córdoba va

En Córdoba las consultas fueron aumentando a medida que el centro se hizo conocido. Vecinos humildes, sin obra social, o afiliados al PAMI que no lograban resolver sus problemas oftalmológicos golpeaban las puertas del centro Che Guevara, que evaluaba cada caso y brindaba una respuesta. El radio de acción del equipo se fue expandiendo hacia villas y barrios periféricos, además de las recorridas por espacios rurales. “Lo que hacemos es articular con organizaciones sociales de la ciudad de Córdoba o cercanas, como Alta Gracia, Malvinas, Argüello y empezar a trabajar con los programas de alfabetización y salud visual. Iniciamos procesos de formación de promoción de la salud con personas del territorio para que realicen pesquisas y generamos una educación para su auto organización. Las pesquisas las hacemos cada 15 días y por los instrumentales que no pueden trasladarse a los territorios, recibimos personas en el Centro para que inicien el tratamiento correspondiente”, explican. En general articulan brigadas con organizaciones sociales, movimientos campesinos y algunas instituciones como el Centro de Salud de barrio San Martín. “A veces es complicado trabajar con hospitales estatales. Aunque intentamos generar redes, en general ellos prefieren no articular”, admiten.

La iniciativa tiende a generar un proceso transversal en el pueblo: no sólo la intervención quirúrgica o la provisión de anteojos, sino contribuir a la organización popular, transformar la realidad en un mundo más justo, en consonancia con los valores que expresa la revolución cubana: “Nuestra idea es potenciar organizaciones hermanas del campo popular con las que hemos articulado siempre, que tengan a Cuba como un norte. Hoy en día estamos en un momento donde parece que la humanidad se va al tacho, un poco el sálvese quien pueda”, advierten.

Las campañas de alfabetización y salud movilizan a la comunidad, pero también a les profesionales seducidos por el trabajo solidario: hoy, además de médicos, el Centro Oftalmológico Che Guevara cuenta con profesores, instrumentistas quirúrgicos, bioquímicas y otres profesionales, que se sumaron como voluntaries a un trabajo concreto de transformación que además expresa los valores de la revolución cubana.

“Creemos en la solidaridad internacional como lo piensa Cuba, con la bandera de Martí: Patria es humanidad. El quirófano y el instrumental para las consultas fueron donadas en su momento por Cuba. Hoy la pandemia limita que algún compañero de la isla pueda venir a Córdoba, pero mantenemos el contacto. La solidaridad internacionalista que tiene Cuba es humanista. La hegemonía comunicacional trata de hablar de dictadura y de la poca humanidad que tiene la isla, pero la solidaridad cubana se expresa concretamente en todas las personas alfabetizadas en el mundo. Tan sólo en nuestro país, desde Tierra del Fuego a La Rioja o Jujuy, alrededor de 35.000 personas ya fueron alfabetizadas y más de 50.000 accedieron a operaciones de vista por primera vez en su vida. Los críticos nunca se remiten a los números, que son los logros y el legado que nos dio la revolución”, enfatizan.

“Debemos presionar siempre para derribar el bloqueo criminal que mantiene Estados Unidos con Cuba. Es importante para que soberanamente los cubanos puedan decidir y profundizar sus políticas internacionales”, agregan.

Con la irrupción del Covid 19 tuvieron que incorporar estrictos protocolos de sanidad, reducir la cantidad de consultas para mantener la salud del equipo y no interrumpir las actividades. El año pasado tuvieron que cerrar algunos meses, pero continuaron haciendo ollas comunitarias en el Centro Oftalmológico. Recién en octubre pudieron reabrir con cierta normalidad y hoy invitan a quienes quieran sumarse a contactarse al correo electrónico C.O.E.Guevara@gmail.com.  “Siempre son bienvenidas las personas que quieran aportar al proyecto para hacer posible un mundo mejor”, concluyen.

Yael Ardiles
- Editor general de El Sur. -