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Historias de barrio Alberdi
Mujeres en la toma
Foto: En un emotivo acto, un grupo de mujeres recordó la histórica toma de la Cervecería Córdoba en los años ´90.
En el marco de la Feria del Libro de Córdoba, el Centro Cultural La Piojera fue escenario de un apasionante conversatorio sobre la histórica toma de la cervecería Córdoba, donde un grupo de mujeres se abroquelaron en defensa de las fuentes de trabajo de sus compañeros.
Publicada el en Crónicas

Un apasionado conversatorio público se produjo el martes último en el emblemático edificio del Centro Cultural La Piojera, en el corazón de barrio Alberdi. La cita era con la flamante licenciada Fátima Bocetti, que presentó su tesis titulada “Mujeres en la toma de la cervecería Córdoba. Experiencia de resistencia al neoliberalismo en los noventa”, en el marco de la 35 Feria del Libro y con la coorganización del Centro Vecinal de Alberdi. Bocetti, hija orgullosa ella misma de un trabajador cervecero, explicó los alcances de su investigación, que reunió testimonios y documentos sobre la participación que tuvieron las mujeres en la toma de la cervecería Córdoba durante los 105 días que cambiarían para siempre a quienes protagonizaron una de las luchas más emblemáticas de la terrible década del noventa.

Tras la presentación de un emotivo cortometraje que recopila fragmentos de filmaciones realizadas durante la histórica toma, hablaron, además de Bocetti, Vicky Páez  (una de las protagonistas de la toma), Ilda Bustos (candidata a diputada nacional del Frente de Todos, secretaria general del Sindicato Gráfico e integrante de la Red de Mujeres Sindicales de Córdoba) y Belén Arbelo, del Centro Vecinal Alberdi.

Bocetti sostuvo que “al vincular género con historia, las mujeres aparecen apropiándose del acto político social, se visibilizan cuestionamientos a la lógica de articulación de la sociedad, al expresar la presencia y reivindicaciones sociales poniendo a la vista una nueva forma de relacionar lo político con lo social, lo privado con lo público, lo productivo con lo reproductivo.”

“Las mujeres –agregó- aparecieron allí donde no se las esperaba. Al incorporar y apropiarse de las acciones políticas se visibilizaron, pero al mismo tiempo se encontraron, al pensarse a sí mismas y pensar nuevas acciones. Mujeres con distintas trayectorias culturales, diferentes clases sociales y disímiles biografías dejaron de lado esas diferencias e irrumpieron en el espacio público con acciones y estrategias propias”.

“Las mujeres cerveceras eran las que estaban en los hogares y conocían las necesidades de sus hijos, eran ellas las que debían hacer maniobras para que el dinero les alcanzara. En oportunidad de un intento de negociación, las mujeres tomaron la palabra y fueron sus planteos desde el vivir día a día lo que llevó a no aceptar un subsidio que duraría solo unos meses, y continuar con la defensa de la fuente de trabajo”, apuntó Bocetti.

La toma más larga

Ilda Bustos recordó que “esta lucha, al igual que tantas otras por aquellos años, forma parte de la memoria colectiva de la sociedad cordobesa, con la particularidad de ser la toma de fábrica más larga de la historia del movimiento obrero cordobés.” Entre cerrados aplausos y estruendosos silencios, recordó que los hogares de los trabajadores cerveceros atravesaban la inestabilidad económica provocada por la crisis y la incertidumbre de perder algo tan importante como el salario. El deterioro de las condiciones laborales del “jefe de familia” y la amenaza de no poder garantizar un futuro digno para sus hijos e hijas fueron los dolores más grandes que sufrieron. En ese escenario, donde el ámbito de lo público, el poder y lo productivo era ocupado completamente por hombres, aparecieron las mujeres, que sintieron la obligación de involucrarse en la protesta.

“Hubo un rumor de que la policía iba a venir a desalojarnos y nosotras que nos juntábamos en la pecera (que era nuestro lugar de reuniones de mujeres) decidimos armar un cordón al frente de la entrada mientras los varones estaban adentro. Y fue muy difícil deconstruir la idea que circuló posteriormente de que éramos usadas. Nosotras nos reuníamos y discutíamos siempre, nadie nos usaba. Estábamos convencidas de que era una lucha de todas para todos”, recordó Vicky Páez.

Las reflexiones de Belén Arbelo cerraron la actividad planteando una pregunta inquietante: “Somos las mujeres las que sostenemos las tareas de atención y cuidado, en los comedores, centros vecinales, apoyos escolares, los roperitos, en las ferias de la economía popular. Somos mayoría en estos espacios, siempre, como si ese rol no lo pudieran ocupar compañeros varones. Es necesario pensar por qué hay mayoría de mujeres o minoría de varones encargados de estas tareas.”

Emocionadas, las mujeres cerveceras se abrazaron al pie del escenario y recordaron a sus compañeras fallecidas a lo largo de estos 23 años. Y (re) afirmaron que aquella lucha, aquella toma histórica, marcó para todas un antes y un después en su forma de ver la vida, un camino que las unió para siempre.

Yael Ardiles
- Editor general de El Sur. -